Para muchos, conocer perros en el camino es solo el comienzo de una gran amistad. 

Si bien la gran mayoría de estos animales que viven abandonados buscan algún compañero, no siempre encuentran a alguien que decida darles un hogar.

Afortunadamente estos dos perritos chilenos lo hicieron gracias a un argentino que no pudo dejarlos atrás por mucho que se le complicara el viaje.

Resulta que el chico identificado como Lucas Giménez habría cruzado la cordillera en compañía de su novia de nombre Sol, para visitar el país vecino como mochilero, sin imaginar que dos perros -apodados Pilsen y Serena- terminarían haciendo que volviera caminando a Mendoza.

Facebook @Aguus Fonseca

Al menos así lo aseguró la hermana de Lucas, llamada Agustina, quien informó a través de redes sociales que su hermano habría tenido una serie de problemas en su regreso al país, pues «en Abra Pampa, Jujuy, les robaron todo». «Cuando lograron comunicarse con nosotros, con las familias, el papá de la novia viajó a buscarlos en colectivo a Jujuy”, agregó.

Pero no tenían idea de que ninguna empresa de buses les permitiría viajar con las mascotas. Y evidentemente todo se complicó.

Lucas no estaba dispuesto a abandonar a sus dos compañeros de viaje y decidió que su novia regresara con su papá mientras él volvía caminando con ellos. «Siempre fue así mi hermano. Vivimos en una finca y tuvimos muchísimos perros. Se encariña y no los puede dejar«, contó Agustina.

Facebook @Ninos Choco Acosta

Y Ninos, una mujer que los llevó algunos kilómetros por Tucumán también coincide con ella. «Le ofrecimos llevarlo en el auto porque nos contó que ya estaba ampollado y los perritos estaban cansados. Les dimos agua, galletas, ayuda económica, algo para él», contó Nioska, quien además aseguró que los perritos eran súper educados, se sentaron sobre la alfombra de manera ordenada, tranquila y no ladraban en lo absoluto.

Facebook @Aguus Fonseca

Afortunadamente, tras conocer a buenas personas que lo acercaron a su destino a dedo, todos pudieron llegar a salvo al hogar.

Lucas Giménez

¡Eso sí que es amor!