El prestigioso New York Times afirmó que la base espacial, en realidad, tendría fines de espionaje.

La base que el ejército chino construyó en Bajada del Agrio, Neuquén, se destaca por su antena de 450 toneladas y una altura equivalente a un edificio de 16 pisos. En medio de la Patagonia argentina, no solo llama la atención de los lugareños, sino también de las autoridades estadounidenses.

Con supuestos fines “espaciales” (aportar información para un viaje chino al lado oscuro de la Luna), la estación comenzó a funcionar en marzo pasado. Costó 50 millones de dólares y surgió como parte del acercamiento entre Argentina y China durante el gobierno de Cristina Kirchner, que durante 2012 buscaba inversiones.

Pues bien: según el diario New York Times, uno de los principales del mundo, la supuesta base espacial en realidad tendría usos militares y de espionaje. “Mientras extendía una mano de ayuda, China comenzó las negociaciones secretas que condujeron a la estación de control espacial y satelital en la Patagonia”, publicó en la edición de este sábado.

“Es uno de los símbolos más llamativos del largo impulso de Beijing para transformar a América Latina y configurar su futuro para las generaciones venideras”, agregó el medio norteamericano. La frase más llamativa fue la del investigador Dean Cheng, especialista en seguridad nacional china: “Una antena gigante es como una aspiradora gigante. Lo que están absorbiendo son señales, datos, todo tipo de cosas”.

Según el Times, “China ha estado llevando a cabo discretamente un plan propio de gran alcance en toda América Latina”, concluyó el Times.