La primera alcanzó el menor valor de la serie histórica de los últimos 10 años, en tanto que la segunda casi alcanzó una reducción del 4% entre 2016 y 2017, según se desprende de un informe de la Secretaría de Salud de la Nación.

La tasa de mortalidad materna alcanzó el menor valor de la serie histórica de los últimos 10 años, 2,9, cada 10 mil nacimientos, mientras que la infantil casi alcanzó una reducción del 4% entre 2016 y 2017, informó ayer la Secretaría de Salud de la Nación.

Además, doce provincias registraron en 2017 la tasa de mortalidad infantil más baja de la última década, según el reporte oficial.

En Argentina, la tasa de mortalidad materna (por 10 mil nacidos vivos) llegó a descender en diez años de 4 en 2008 a 2,9 en 2017, mientras que en el 2009 se registró la tasa más alta en 17 años, con 5,5. Mientras que la de mortalidad infantil disminuyó de 9,7 por mil nacidos vivos en 2016 a 9,3 en 2017, lo que representó una reducción de 4%, con un total de 514 defunciones menos de niños menores de un año.

“Hubo una notable mejora en la atención y detección temprana de embarazos, una derivación oportuna y correcta en casos de riesgo y una disminución de las principales causales de muerte en mortalidad materna, como hemorragia, hipertensión e infección, además de las causadas por abortos”, explicó la titular de la Dirección Nacional de Maternidad, Infancia y Adolescencia de la secretaría de Salud de la Nación, Diana Farinia, respecto a la baja en la tasa de la mortalidad materna.

La especialista aclaró que en casos como las hemorragias, lo importante “es actuar con rapidez y atender en lugares preparados con los insumos que el área de Salud de Nación distribuye de forma gratuita a los hospitales públicos”.

Las muertes maternas vinculadas con todas las causas de embarazo terminado en aborto descendieron 55,9% desde 2010 a 2017, según estadísticas oficiales. Al respecto, Farinia explicó que la disminución de las muertes relacionadas con el aborto “tienen que ver con el mayor acceso a la anticoncepción y un trabajo de concientización que se realizó en derechos de salud sexual y reproductiva, lo que significa que hubo menos nacimientos pero también menos muertes por abortos”.

En 2017, el 99,7% de los partos se produjeron en instituciones de salud, de las cuales casi el 60% pertenecen al sector público. Durante ese año nacieron 704.609 niños, 23.426 menos que el año anterior. Esta tendencia se mantiene debido a que la tasa de natalidad disminuyó en la mayoría de las provincias, lo que se refleja en una reducción de los nacimientos cercana al 10% en los últimos 2 años.

Para el análisis de la tasa de la mortalidad infantil, según el informe publicado por el área de Salud, se diferencia el período neonatal (primer mes de vida) del posneonatal (hasta el año de vida). En 2017, la disminución de la tasa de mortalidad infantil fue atribuible principalmente a la disminución de la tasa de mortalidad posneonatal ya que la neonatal no presentó cambios.

En gran medida, la reducción del 4% en la mortalidad infantil entre 2016 y 2017 en la Argentina se atribuye a la disminución de las defunciones por enfermedades respiratorias entre esos años, con 120 muertes menos.

“La mortalidad posneonatal está vinculada con los cuidados de la salud de menores de un año. Esto quiere decir que el sistema de salud está mejor preparado frente a esta epidemia, además de que los padres consultan antes y se reciben los tratamientos a tiempo”.

En lo que respecta al embarazo adolescente, se registró un descenso en la cantidad de nacidos vivos, 5.245, de mujeres entre 10 a 19 años entre 2016 y 2017. Sin embargo, para el grupo de adolescentes de 10 a 14 años, hubo un leve ascenso de 74 nacimientos en el año 2017.

“Tenemos un enorme desafío que es el embarazo adolescente precoz de 10 a 14 años. Hay que prevenir el embarazo no deseado, con educación sexual integral para defender a los niños”, concluyó la funcionaria