Las víctimas fueron internadas producto de los golpes. Un nieto de los damnificados enfrentó a los delincuentes, quienes huyeron, abandonado una pistola.

Terminaron en el hospital los integrantes de un matrimonio de ancianos, vecinos de Bell Ville, víctimas de un asalto de pesadilla por la violencia con la que actuaron los ladrones y por el tiempo que estuvieron en el interior de la casa.

Los golpearon despiadadamente y los inmovilizaron mediante precintos en las muñecas.

Mientras estuvieron en la casa aprovecharon para cenar, vaciando la heladera.

Un nieto -que reside en una vivienda contigua a la de los damnificados- de Francisco Geminiani, de 90 años, y Elsa Rafaini, de 87, se despertó a la madrugada cuando los delincuentes barreteaban una caja fuerte para robar su contenido.

Los intrusos ingresaron pasadas las 20 y cerca de las 3 de la mañana Juan, el nieto, los sorprendió robando gracias a las cámaras de seguridad.

El joven se enfrentó a los malvivientes y estuvo a punto de lograr reducir a uno de ellos, quien abandonó una pistola en la casa, pero por temor a una represalia de su cómplice lo dejo ir.

“Entro a la oficina y me encuentro con los dos tipos desvalijando la casa, rompieron todo, corrieron un mueble, y cuando ellos me ven que los descubro empiezan a gritar, y dispararon por la casa del lado. Yo voy por la puerta que violentaron, manoteo a uno del cogote, lo intento reducir pero era un tipo como de 100 kilos de 35 o 45 años y le dice al otro ‘quémalo, quémalo’ y yo gritaba ‘policía’ en la calle pero no había nadie, y ahí lo suelto y me meto para adentro”, relató el nieto a Cadena 3.

Por el momento no hay detenidos pero revisarán las cámaras de seguridad para identificarlos.