El revival que reunió a dos viejos cómplices de la canción popular congregó anoche en el Luna a muchas figuras del ambiente como Guillermo Cóppola, Coco Basile, Carmen Barbieri, Mónica Gonzaga y la diva de los teléfonos. Hubo clásicos, sorpresas y mucho amor en este ritual compartido.

En una noche de revival, de reunión de ídolos que encantaron a varias generaciones, el Luna Park vivió ayer una verdadera fiesta con el recital conjunto de Palito Ortega con su amigo Cacho Castaña.

Mas allá de que a Cacho le haya pasado su mejor momento hace rato, lo de ayer fue una verdadera celebración de la amistad.

Porque Palito le tiró el mejor salvavidas posible a un Castaña que venía vapuleado por sus declaraciones polémicas en tiempos de Ni una Menos, y le ofrece este Luna Park en conjunto que devolvió a Cacho al ruedo.

A la cita no faltaron grandes amigos de toda la vida de los cantantes y la gente celebró su presencia. Por ejemplo, cuando ingresaron Coco Basile y Guillermo Cóppola al estadio, fueron aplaudidos por el publico como si se tratase de dos verdaderas rockstars.

También se vio en las plateas a Carmen Barbieri, Carolina Papaleo y Ana María Picchio.

Y otra que vino a hacerle el aguante a Cacho, quien fuera su pareja en los 80, fue Mónica Gonzaga. Pero si de ovación a celebridades se trata, con media hora de retraso llegó Susana Giménez y el estadio estalló en aplausos y gritos. Enseguida, la diva se acomodó en una platea preferencia, se apagaron las luces y se dio paso a una apertura grabada por Susana presentando a los ídolos.

Tras ella, arrancó la fiesta con Viva la Vida Viva el Amor, con un Palito llevando la batuta y un Cacho como testigo en escena, haciéndole los coros.

Termina el tema y Palito, cómplice, le dice a la gente “hace un rato le dije, ‘Despertate Cacho, tenemos que hacer un Luna Park’”. Enseguida se invirtieron los roles y fue Cacho el que levantó a la gente con La vuelta del Matador, ya sentado en su silla.

Luego las 6.000 almas se aquietaron para disfrutar la melodía de la reflexiva “Por esa puta costumbre”, clásico de Castaña, mientras Palito abandonó el escenario. “Los que me están viendo, están viendo un milagro. Porque los milagros existen”, le dijo Cacho al público. Y la nota emotiva se dio segundos después, con la imagen del Polaco Goyeneche en la pantalla de fondo, mientras Castaña entonaba “Garganta con Arena”.

Y presentando su nuevo tema Todavía puedo, habló de su salud diciendo que “Antes pensaba que ya no podía mas. Pero ahora creo que siempre se puede”. Y el que se animó a salirse de su zona de confort fue Palito, que volvió a escena para cantar él su versión de Café la Humedad, ante la sonrisa de su amigo. Clásicos como Un Muchacho como Yo y Bienvenido Amor, no faltaron en esta fiesta de la música popular y la amistad, que copó el mítico escenario de Corrientes y Bouchard.