Está hecha con el tallo y las raíces. Dicen que tiene un sabor más seco y menos dulce que las tradicionales.

Tras varios intentos, un grupo de científicos en un pequeño laboratorio de Ontario elaboró la combinación perfecta para la primera cerveza a base de cannabis del mundo. Se trata de una bebida sin alcohol y sin gluten, con un sabor más “seco y menos dulce” al que estamos acostumbrados.

En junio, las dos cámaras del Parlamento canadiense aprobaron el proyecto de ley que convierte a Canadá en el primer país del G7 en autorizar el uso recreativo de esta droga y el segundo del mundo después de Uruguay. El consumo y cultivo de marihuana en ese país de Norteamérica serán legales a partir del 17 de octubre

Ahora los empresarios canadienses compiten para hacerse un lugar en lo que prevén que será un mercado millonario. Esperan también que sean legales los comestibles y en poco comercializar distintos productos que van desde brownies hasta miel.

Provide Brands es la empresa de Toronto que está detrás de la cerveza de cannabis. El cofundador, Dooma Wendschuh, sostuvo al diario británico The Guardian que la bebida “se elabora a partir del tallo y las raíces de las plantas de cannabis”. Hasta ahora, la mayoría de las cervezas de este tipo en el mercado se realizan a partir de cebada y se le agrega aceite de marihuana.

Wendschuch se mudó a Toronto en el año 2016 para crear una alternativa al alcohol legalizando las drogas. Declara que «la idea surgió al pensar que se podía crear algo distinto que pudiese cumplir el rol del alcohol».

“No creo que haya otro lugar en el mundo donde podamos hacer este negocio. Canadá ya es líder en la creación de una industria en torno al cannabis medicinal y esperamos que continúen liderando el mundo en el comercio y la industria en torno al cannabis para adultos “, indicó.

Al principio se crearon dudas en torno a la creación de una cerveza con ese nuevo añadido. Wendschuch reconoce que en un primer momento «sabía a brócoli podrido», pero con ayuda de un químico se encontró la fórmula correcta entre «lúpulo,agua, levadura y cannabis» dando como resultado una cerveza sin alcohol y sin gluten.

El objetivo es originar un producto que al consumirlo sea equivalente a una sola dosis de alcohol. Hasta el momento, los productos que están experimentando dentro de la compañía han conseguido un promedio de 6,5 mg de THC, una cerveza. El sabor final es «seco y menos dulce que un sabor típico».

Otra de sus metas es construir una instalación de 50 millones de dólares que se convierta en la primera cervecería de cannabis del mundo. La compañía planea lanzar una variedad de cervezas usando diferentes sabores y variedades de cannabis, imitando cervecerías que producen lagers, stouts y ale. Wendschuh reconoce que aunque tiene sus propios riesgos, seguro «será más saludable que una cerveza con alcohol».