Ocurrió en Agua de Oro. El músico estaba de gira por el país y realizó su descargo en redes sociales.

El cantante español Pedrito Pastor Guerra se presentó en Cocina de Culturas el pasado 16 de febrero, pero dos días después fue protagonista de un hecho, al menos fuera de lo común.

El músico se bañaba desnudo en un sector del río en Agua de Oro y fue detenido por la Policía. Muy molesto por la situación, el propio Guerra realizó un descargo en las redes sociales. En el comunicado manifestó que los efectivos lo empujaron y le dijeron barbaridades. Además, expresó que por su pasaporte europeo no pasó la noche en un calabozo.

Músico español se bañaba desnudo en río de Córdoba y fue detenido.

Qué dijo el músico en redes

Hoy tuvimos una experiencia diferente.

Disfrutábamos de nuestro día de descanso en Agua de Oro, un pueblo hermoso de las sierras chicas de Córdoba (Argentina).

Estábamos en el río, yo me bañaba desnudo, había algunas familias en la vereda, sin bañarse, a unos cuantos metros de nosotrxs.

Al rato llega un coche de policía, se bajan dos, se acercan y me dicen que salga del río, que está terminamente prohibido bañarse desnudo y que me llevan a comisaría.

Trato de dialogar con ellxs pero como que no me escuchan… total, que me llevan.

*La cara del policía cuando me he puesto la falda no tiene precio.* Antes de subirme al coche me cruzo con la familia que, claramente, ha llamado a la policía y les digo que podrían habérmelo dicho a mi directamente, si es que les molestaba que me bañara desnudo, y, de este modo, nos ahorrabamos molestar a nadie más, a lo que me ha respondido el padre: ”Cállate, Yisus”.

El policía varón se ha puesto bravo y me ha empezado a empujar duro, le he dicho que estoy malito de la espalda y me ha empujado más duro, me ha metido en el coche y ha cerrado la puerta sin que estuviera del todo dentro y ha arrancado a toda velocidad por el camino de tierra.

He de reconocer que los primeros 10 segundos, desde que el auto se ha puesto en marcha, han sido de ansiedad, me he asustado bastante y no sabía en qué iba a desembocar, y más conociendo la historia violenta y sádica de la policía cordobesa.

Cuando he sido consciente de lo que estaba pasando ya en el coche, he rebajado bastante el tono intentando apaciguar las cosas.

Por suerte, no ha habido más contacto físico.

Ya en comisaría ha salido otro policía varón, me intentaba convencer de que estaba loco, de que era totalmente ilógico lo que había sucedido. Hemos dialogado un rato, yo le intentaba explicar que, simplemente, tengo un punto de vista diferente y que no veo el conflicto en la desnudez.

Este segundo policía varón me ha dicho barbaridades de la talla de: ¿Si tuvieras un hijo verías normal que dos mujeres se besaran? ¿Cómo le explicas a tu hijo lo que está pasando? Cuando le he dicho que cómo podía ser que me estuviera diciendo eso me ha respondido esta joya: ‘Está bien que se besen pero que no lo hagan en la vía pública’.

He tenido suerte, tengo un pasaporte europeo, si no seguramente hubiera pasado la noche en el calabozo. Así de triste, otro privilegio del que no me siento, en ningún caso, orgulloso. Aunque es obvio que agradezco no haberme quedado allí.

Me cuesta mucho comprender por qué genera tanto odio, tanta rabia, tanta frustración un desnudo, un cuerpo bañándose en un río.

Me cuesta mucho aceptar que este sea nuestro consciente colectivo, que haya gente que haya aplaudido cuando me han llevado ”detenido”.

Siempre, en estos casos, se habla de proteger a lxs niñxs.

Y nos surgen preguntas: ¿Qué daño le hace a un niño un desnudo? ¿Acaso no creen que podemos desnudarnos sin sexualizarnos? Digo más, ¿no creen que si nos educáramos desde pequeñxs en naturalizar la naturaleza, sin censurar la desnudez, disminuiríamos la cosificación de los cuerpos en la edad adulta? ¿No es acaso la prohibición lo que pervierte la mente?