En la provincia de Chaco en 2018 se registraron ocho femicidios. Este caso fue tomado como uno de ellos.

Conmoción en la provincia de Chaco causó una tragedia familiar que involucró a padre e hija tras los festejos del Año Nuevo.

Fuentes policiales confirmaron lo que se sospechaba, que el crimen o femicidio se produjo durante una discusión familiar sobre un tema de vieja data: la desaparición de otra de las hijas del victimario, ocurrida 25 años antes.

Valeria Juárez, de 32 años, se llamaba la mujer ultimada por su progenitor con una escopeta.

“No encuentro palabras para describir este hecho que sucedió en la casa de Vale”, decía al diario Norte una vecina del barrio Ginés Benítez, la mañana del viernes al enterrarse del horrendo crimen, donde Elías Juárez (63), tras asesinar a su hija Valeria de un disparo de escopeta en la cabeza, también se quitó la vida.

El hecho ocurrió en vivienda ubicada en calle 15 entre 28 y 30 del barrio Ginés Benítez, donde el viernes en horas de la mañana fue escenario de un crimen atroz, en la que un vecino tras asesinar a su hija, también se disparó con la misma arma.

Las primeras informaciones, una vez conocida la terrible noticia, daban cuenta del femicidio de la mujer de 32 años por parte de su padre, quien luego, seguramente al ver la impactante escena, tomo rápidamente la decisión de quitarse la vida con la misma escopeta que usó para asesinar a su hija.

Según testigos, contaron que pudo haber sido el desencadenante del crimen la “terrible obsesión y sobreprotección que tenía el padre sobre sus hijas, o también otras causas que no se saben, como para tomar extrema determinación”. Esto se pudo saber a través de los testimonios recabados en el lugar, entre los familiares y vecinos de las víctimas, que en todo momento resaltaban como una familia muy buena.

Según pudo confirmar el fiscal que tiene la causa, Gustavo Valero, que la carátula del crimen del barrio Ginés Benítez, que causó consternación de toda la ciudad es “femicidio seguido de suicidio”, y por ende, según consta, ya sería una causa casi con poco para investigar, porque el autor material y la víctima están muertos.

En el lugar se hicieron presentes los máximos jefes policiales de esta ciudad, como así el Cuerpo de Operaciones Motorizadas -COM-, a fin de evitar cualquier incidente que pueda desencadenar más violencia de la ya expuesta.

De todas maneras, una vez que se inspeccionó la escena del crimen, los cuerpos fueron trasladados hasta la morgue judicial para realizar la autopsia correspondiente, a fin de determinar algunas otras lesiones en los cuerpos de ambos, según lo había confirmado el director de zona Julio César Domínguez, quien mantuvo contacto con los medios de prensa en el lugar.

Consternados

Luego de transcurridos unos pocos minutos de conocido el desenlace de lo que pudo haber sido una discusión familiar, que termino en una tragedia tremenda, el viernes bien temprano vecinos del lugar al ver la presencia policial ya presentían lo peor.

Una de las vecinas, que mantuvo un diálogo con este diario, contó que la mujer que fue víctima, y que convivía con su padre en una parte de la propiedad, aparentemente no se veía que pudieran tener una relación tormentosa, al menos como para tener este desenlace, dijo.

Y sobre el padre de la misma, en el barrio todo lo conocían como un buen hombre, trabajador, vivía de la albañilería y se lo podía ver todas las mañanas bien temprano salir a trabajar, contaron. “Lo que ocurrió el viernes nos deja con una amargura tal que no podemos comprender a lo que una persona puede llegar, en un caso de emoción fuerte, como para tomar la determinación de asesinar a un hijo”, lamentaron los vecinos.

Por lo que se sabe, el hecho tiene ribetes únicos.

Fuente: El Tribuno