El procedimiento se realizó ayer en una estación de servicio cerca de la terminal de ómnibus de la ciudad de Salta.

Casi 20 días pasaron desde que Carlos Ferro Podestá se mantuvo prófugo de la Justicia luego de agredir a su expareja, la doctora Dana Segovia, el domingo 1 de julio en el interior del Colegio de Abogados de Joaquín V. González.

Impunemente fue descubierto ayer en horas de la noche tomando un café con otra persona en una estación de servicios ubicada en la zona del Portezuelo. Un llamado al 911 alertando sobre la presencia del prófugo en el lugar movilizó a las fuerzas y quedó detenido en la comisaría novena.

Hasta ayer Ferro Podestá tenía pedido de captura internacional tras la agresión contra su expareja, ataque que se sumó a una larga lista de acusaciones, varias por lesiones y amenazas. El ataque contra la doctora Segovia fue en parte por la hija que ambos tienen pero también, según la denunciante, porque el sujeto nunca terminó de asumir la separación que tuvo con la letrada.

“Me agarró de los pelos y me arrastró hasta golpearme”, había señalado en declaraciones a este medio Segovia, respecto al ataque por parte de Ferro Podestá. A partir de ese momento, domingo primero de julio, el hombre se encontraba prófugo de la Justicia y seguía transitando el camino de la impunidad, como en otras oportunidades.

Anoche, cerca de las 21, alguien que se dio cuenta de que era el hombre buscado a nivel local, nacional e internacional por agredir a su ex alertó sobre su presencia y los efectivos inmediatamente se dirigieron al lugar. Mientras salía de la estación de servicios fue sorprendido por los uniformados, quienes le hicieron saber de su situación judicial y se lo llevaron detenido. De esta manera Ferro Podestá volverá a ser imputado, esta vez por violencia de género.

Fuente: El tribuno