El agresor, de 18 años, las atacó en la vereda cuando la chica estaba entrando a una casa en Concepción del Uruguay. Mirá las imágenes.

Las imágenes son impactantes. Todo sucedió a plena luz del día y en la vereda, en una zona residencial de Concepción del Uruguay, en la provincia de Entre Ríos. Un joven increpó a una asistente terapéutica cuando estaba entrando a trabajar a la casa de una anciana. Las atacó y golpeó a las dos. Después de que se viralizara el video de una cámara de seguridad de la cuadra, se entregó.

Ocurrió en la calle Sarmiento al 1000, entre Malvinas Argentinas y San Lorenzo. El agresor fue identificado como Juan Cruz Sanabria, de 18 años. Según trascendió, estaba internado en una granja para recuperarse de sus adicciones.

En las imágenes se ve primero a la asistente social tocando el timbre de la casa de la jubilada. Estaba con su bicicleta y un gorro de lana. Apareció Sanabria y empezó a increparla. Según contó ella, pedía entrar a la vivienda “para ir al baño”.“Estaba borracho o drogado, todo mojado y vomitado. Quería entrar a toda costa”, describió la joven a un medio local.

Segundos después, la jubilada abrió la puerta en camisón y pantuflas. Al ver la situación, salió a la vereda y el joven comenzó a increparla también a ella. La chica trató de defender a la señora y de apartar a Sanabria, pero el joven la empujó y la tiró contra el portón de la casa.

La jubilada intentó defenderse, estiró la mano tratando de que se fuera, y Sanabria la golpeó.

A la asistente terapéutica la empujó dos veces más. En todas, ella quedó tirada en el piso. Finalmente, el joven se fue caminando, como si nada.

Las dos mujeres hicieron la denuncia y empezaron a difundirse las imágenes de la cámara de seguridad. La Policía identificó a Sanabria y lo fue a buscar. Entonces descubrieron que debía estar internado en Buenos Aires.

Según publicaron medios locales, Sanabria finalmente se presentó en el edificio de Tribunales de Concepción del Uruguay.Quedó detenido a disposición de la fiscal María Occhi. Ahora, tienen que determinar si seguirá preso o si tiene que volver a la granja a tratar su adicción.