El taxista levantó al hombre sin sospechar que era un delincuente. En diálogo con ElDoce.tv, relató la insólita situación que le tocó vivir.

Si el escape de un delincuente que estaba bajo custodia en el Hospital de Urgencias ya resultaba insólito, el relato del taxista que involuntariamente lo trasladó hasta su casa lo volvió aún más inverosímil.

Todo comenzó pasadas las 11 de la mañana, cuando Javier, taxista desde hace más de 10 años, vio a un hombre haciéndole señas para subirse al taxi. Sin sospechar nada malo, el conductor frenó y tomó el viaje.

“Iba bajando por calle Sarmiento, doblé y salió del hospital por la guardia. Tenía una venda en el brazo”, contó el trabajador en diálogo exclusivo con ElDoce.tv. “No tenía ningún bolso, ni un arma, nada, solo estaba vestido con un jogging, remera y zapatillas”, detalló.

“Yo te tengo que decir la verdad, me piré de la cana”, le dijo el ladrón al taxista.

“Íbamos hablando bien, me preguntó si estaba complicado el tránsito”, repasó el taxista, y agregó que como el hombre no conseguía dinero comenzó a sospechar: “Fuimos a varios negocios y no le daban, como me pareció extraño empecé a guardar las cosas por las dudas”.

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Desesperado, el prófugo le contó la verdad de la manera más directa: “Me dijo ‘yo te tengo que decir la verdad, me piré de la cana'”. “Ya estábamos en el anexo de barrio Santa Isabel tercera sección, una parte jodida, y me dice ‘es acá nomás’. Llegamos a su casa y me dijo que me quede tranquilo porque no robaba taxis ni remises”, continuó contando el taxista.

“A esa altura me quería morir, nunca me pasó algo así. Me mostró las muñecas, tenía la marca de las esposas. El viaje duró unos 45 minutos y cuando sospeché no crucé un solo patrullero en ningún lado”, añadió resignado.

El viaje terminó con una promesa aún más desopilante: como no consiguió el dinero, al bajarse el ladrón le ofreció al taxista que pase “a la tarde” para cobrar. Algo que, obviamente, no ocurrirá.

+ La foto de Sebastián Maggiore, el prófugo: