El cuerpo tenía un cable alrededor del cuello y golpes. El crimen ocurrió el lunes pasado.

Ramón Amaya tenía 80 años. Según un familiar, había ahorrado un dinero para comprar un auto y como lo tenía en su casa de la calle La Paz 2110 “vivía poniéndole llave a todas las puertas”, contó un vecino que aún no sale de la conmoción que provocó el alevoso crimen.

El jubilado habría sido asesinado en la noche del lunes y lo hallaron sin vida en la madrugada del martes. Estaba tirado en el piso y su casa había sido revuelta por completo. No estaba el dinero que una sobrina aseguró que había guardado en algún lugar de la casa.

Un episodio extraño rodea el misterioso crimen donde aún no hay detenidos. Una versión apunta a unos jardineros que solían visitarlo. Cortaban el césped de la vivienda en el patio y el frente.

El móvil de Arriba Córdoba con Roxana Martínez conversó con un vecino. VIDEO