El delincuente simuló ser un cliente y la hirió hasta hacerla sangrar. Un vecino logró retenerlo antes de que huyera. Quedó detenido.

Era sábado a la noche a las 23:00. Natalia estaba atendiendo su vinoteca, ubicada sobre calle La Plata 694, en barrio Juniors, cuando fue víctima de la inseguridad que se vive a diario en Córdoba. Un hombre llegó en moto con una chica, consultó acerca de las promociones y prometió volver. La dueña del local jamás imaginó que viviría un momento de terror.

Media hora más tarde, regresó y pidió un par de bebidas. Afuera lo esperaba la chica. Natalia lo estaba atendiendo cuando de manera repentina el joven sacó un arma y comenzó a amenazarla. Según relató a ElDoce.tv, le apuntó en la panza y luego en la cabeza. Se acercaron al mostrador, le abrió la caja registradora y le dijo que se llevara todo y se fuera.

El delincuente, que simuló ser un cliente, solo le sacó el celular y un poco de dinero. Sin embargo, no fue suficiente y comenzó a golpearla con el arma en la cabeza sin parar. “En un momento pensé, ‘me va a matar a golpes’ y de repente veo que me empieza a caer sangre. Ahí grité bien fuerte para pedir ayuda”, relató la víctima tras el violento hecho.

“Intenté defenderme con una de las botellas que tenía en el mostrador, pero se me cayó. Él se puso más loco y siguió pegándome con más fuerza”, agregó Natalia, que aún no sale de la conmoción.

Alertada por los gritos, su mamá, que se encontraba atendiendo un kiosco ubicado al frente de la vinoteca, fue a auxiliarla con otro familiar. Allí forcejearon con el ladrón hasta que llegó un vecino, quien logró retenerlo ante de que se diera a la fuga. La joven que acompañaba al delincuente huyó en moto.

En estado de shock, Natalia fue trasladada al hospital donde le hicieron puntos en la cabeza por las heridas. Además, le quedaron algunos hematomas en su brazo. El delincuente quedó detenido cuando llegó la Policía.