Un joven de 18 años defendió a su hermano a la salida de un boliche en la ciudad de Monte Caseros, Corrientes, y recibió una puñalada mortal por parte de un adolescente jujeño.

Una puñalada en el corazón terminó con la vida de Miguel Rosbaco Centena. De acuerdo a las primeras versiones, el joven de 18 años quedó en medio de una pelea a la salida de un boliche en la ciudad correntina de Monte Caseros, trató de defender a su hermano, de 17, y lo asesinaron.

“Mirá el pecho cómo lo tengo”, alcanzó a gritar ya herido Miguel, mientras intentaba sin éxito escapar de la violencia y la confusión que lo rodeaban. No pudo. En el hospital lo operaron de urgencia y le practicaron distintas maniobras de reanimación durante por lo menos dos horas, sin lograr salvarlo.

El ataque fue en la esquina de Italia y Colón a la salida de un baile organizado en el Club Progreso. Otras personas que estaban en el lugar pudieron grabar con sus celulares el enfrentamiento y esos vídeos permitieron identificar rápidamente al agresor, un joven de la provincia de Jujuy que fue detenido pocas horas después.

El detenido quedó alojado e incomunicado en la comisaría Distrito I, en tanto fue imposible encontrar durante los allanamientos en la escena del crimen el arma que usó el asesino para atacar a Rosbaco Centena.

La víctima creció en una familia que se dedica a la producción citrícola y era hijo del tesorero de la Federación de Cooperativas de Corrientes (FEDECOOP) y titular de la Cooperativa de Transformación y Comercialización Agropecuaria “San Francisco”.