El destino quiso que por motivos personales, que el ex gobernador comprendió totalmente, su asistente no lo pueda acompañar. Cómo era la agitada agenda que no pudo completar por la tragedia.

Mientras se especula con que José Manuel De la Sota pudo haberse quedado dormido en la autovía 36 antes de impactar contra un camión, ElDoce.tv conoció detalles que confirmarían el motivo de la tragedia que enluta a Córdoba.

El viernes a la noche, el ex gobernador aterrizó en el aeropuerto Taravella proveniente de Tucumán, adonde llegó tras un día de trabajo en Buenos Aires. La agenda del sábado estaba muy cargada: temprano tenía un compromiso social en Río Cuarto y por la noche el plan era festejar el cumpleaños de su hija.

Como se sentía cansado –algo que también corroboró su peluquera– llamó a un asistente y chofer con quien compartió muchos años para pedirle que lo acompañe en el viaje. La casualidad del destino hizo que justo ese día el chofer tenga compromisos familiares impostergables: De la Sota entendió la situación, le dijo que no se haga problema y decidió salir a la ruta solo.

Tras el accidente, y pese a no tener ninguna responsabilidad, el asistente se mostró en el velorio visiblemente afectado por la situación.