Karen Ferreyra asesinó a la pequeña de 11 meses en mayo de 2016. Estuvo presa, recuperó la libertad y jamás realizó el tratamiento psicológico.

Pasaron tres años de aquel dramático crimen en la localidad de Deán Funes, al norte de la provincia de Córdoba. Ahora la Cámara Criminal y Correccional de Cruz del Eje ordenó condenar a perpetua a Karen Ferreyra por ser asesinar a su pequeña bebade once meses.

Era sábado 21 de mayo de 2016. La beba comenzó a llorar desesperada al ver a su mamá y el novio discutir a los gritos. Completamente fuera de sí, Ferreyra la tomó de los pies y comenzó a golpearla brutalmente contra el piso. La víctima tuvo una muerte lenta y agónica.

Sin embargo, la joven, de ahora 22 años, nada le importó y se fue a un boliche. Al día siguiente tomó dimensión del crimen cuando su hija no respiraba. Ella misma fue quien dio aviso a la Policía.

Estuvo detenida, aunque quedó en libertad al poco tiempo. Debía realizar tratamiento psicológico, pero jamás cumplió y volvió a tener contacto con su otra hija y volvió a ser mamá con el padre de la nena que mató con sus propias manos.

El Tribunal condenó a Karen Ferreyra por ser la autora responsable del delito de homicidio calificado agravado por el vínculo y por la Ley Violencia Familiar. Además, sus hijas quedarán al resguardo de familiares y la Senaf hará un estricto seguimiento.