Ocurrió en Quilmes Oeste, donde el chofer logró eludir a una banda de sujetos armados que se pararon en medio de la calle para que detuviera la marcha. En represalia, abrieron fuego contra el interno de la línea 354. “Mi hijo volvió a nacer”, aseguró el padre de la víctima.

Un joven trabajador resultó herido de un balazo y se salvó de milagro luego de que delincuentes atacaran a tiros un colectivo que circulaba repleto de pasajeros por Quilmes Oeste, donde delincuentes armados se pararon en medio de la calle para impedir el avance del vehículo y el chofer logró realizar una ágil maniobra para esquivarlos, por lo que abrieron fuego indiscriminadamente.

El hecho ocurrió este lunes a las 5.40 de la mañana en un interno de la Línea 354 ramal F que circulaba por la intersección de calles 809 y 893. La víctima, de 20 años e identificada como Hernán, había subido en San Francisco Solano para viajar hasta su trabajo.

A raíz del feroz ataque, el joven sufrió un balazo que le rozó la cabeza e impactó en su brazo izquierdo, por lo que fue sometido a una compleja cirugía.

“Por suerte la operación salió bien. Le sacaron la bala y se está recuperando. El médico nos dijo que el brazo no le va a quedar como antes y va a perder sensibilidad”, señaló a POPULAR Roberto, el padre del trabajador herido.

Respecto al hecho, el hombre relató: “Quisieron parar el colectivo para robar a los pasajeros. Hernán venía parado y como había mucha gente no llegó a ver nada, sólo sintió el impacto. Le pegaron cinco tiros al colectivo y el que lo hirió entró por la luneta”.

Asimismo, Roberto destacó que el accionar del chofer de la Línea 354 “le salvó la vida” a su hijo. “Se estaba desangrando y se fue con el colectivo hasta el hospital de Solano (Eduardo Oller). Gracias a él mi hijo volvió a nacer, no lo mataron de milagro”, consideró.

“Zonas liberadas”

El colectivero radicó la denuncia en la Comisaría 4ta. de Quilmes (San Francisco Solano), desde donde iniciaron una investigación para identificar a los responsables. No obstante, Roberto manifestó su indignación por lo sucedido: “La Policía sabe quiénes son los delincuentes. El barrio La Paz y La Matera son zonas liberadas y en las comisarías de Solano (4ta.) y La Cañada (5ta.) no hacen nada”.