La red social le mostró la imagen de una chica y notó que había sido sacada en su dormitorio.

Las redes sociales sirven para conectar a la gente, pero también para separarla. Yulia Agranovychestaba navegando en Instagram cuando le apareció el perfil de una chica que no conocía. Hubiera pasado de largo si no fuera porque un detalle en la foto le resultó familiar.

La imagen mostraba una panorámica tomada desde la ventana de una habitación, su habitación. Como todos merecen el derecho de la duda, la mujer ingresó al perfil de esta usuaria, llamada Vlada Abramovich, y encontró algo aún peor: la chica tenía más fotos con Nazar Grunko, su esposo.

Hoy, Yulia se separó de su esposo y se animó a contar su historia al Daily Mail. “Al igual que otra persona en el siglo XXI, comencé mi día navegando a través de mi ‘time line’ en Instagram, y de repente vi esa fotografía”, contó y agregó: “Después de visitar su cuenta, encontré muchas otras fotografías interesantes, incluidas las de mi esposo”.

Indignada, la mujer decidió comentar la foto de la polémica con un desafiante: “Linda vista desde el dormitorio de mi esposo”. Y, a pesar de lo evidente de la situación, Grunko negó rotundamente haber sido infiel y le aseguró que Vlada era la novia de un amigo.

Lo raro fue que la chica cerró su cuenta de Instagram después de ser descubierta y, luego, admitió en otras redes sociales haber dormido con su marido.

Tras quedar en el ojo de la tormenta, Grunko salió a defenderse en los medios de comunicación y aseguró: “Nunca he sido infiel mentalmente, le digo a todas las chicas que estoy casado”, comentario con el que ganó aún más enemigos.

Yulia tiene claro que quiere divorciarse cuanto antes de su esposo. “Esas personas nunca cambian. Si encuentra una mujer que esté lista para estar con él y aceptarlo, que sean felices juntos”, concluyó.