Sucedió en Pérez, Santa Fe. La mamá de los nenes hace una semana que no los ve y el papá de ellos está preso.

Eran las 6 de la mañana. Evangelina Soto y su marido estaban durmiendo en su casa de la localidad de Pérez, Santa Fe. De repente, escucharon un ruido en el techo que los hizo levantar asustados. Se asomaron a la ventana y vieron que dos nenes, de 8 y 7 años, intentaban robar una bicicleta gastada, vetusta que la utilizan para hacer el reparto.

Cuando se dieron cuenta de que fueron descubiertos, intentaron saltar el tapial. Pero al tener baja estatura, no lo lograron. Fue en ese momento, cuando el yerno de Evangelina los atrapó y llamó la policía.

“Ahí me di cuenta que tenían un arma. Yo me quedé asombrada. Pero después me di cuenta que era una réplica”, relató la mujer en declaraciones a radio Continental.

Sin embargo, lejos de pedir una fuerte represalia, ahora la mujer los quiere adoptar. “Yo le dije a mi marido: ‘Mirá, si ellos no tienen dónde vivir, yo los agarro para mí”, contó Evangelina.

Según pudo averiguar, la mamá de los nenes hace una semana que no ve a los chicos, el papá está preso y tienen una hermana. Además, su aspecto era muy descuidado, no tenían remera y los pantalones estaban rotos.

Evangelina se mostró preocupada no sólo por la situación de los niños sino también por su poco cuidado. “Los chicos no van a la escuela. Ayer los llevaron a un hogar. ¡Le sacaron una cantidad de piojos!”, afirmó.

Hoy, con 10 hijos, siete de los cuales ya son grandes, Evangelina se ofreció a ayudar a los niños y hacerse cargo de ellos, a pesar de las circunstancias en las que los conoció. “Yo le hablé al nenito. Le dije:’Preguntale a tu mamá si te va a dejar venir a tomar la leche, a jugar con la bicicleta. Que me lo traigan; yo los cuido”, afirmó. Un acto de amor, en su estado más puro.