Ocho meses después, las pericias arrojaron que Mariano Cingolani comprendió lo que le hizo a la niña de 5 años en Tío Pujio.

Ocho meses después, parece abrirse una puerta a la búsqueda de justicia por el asesinato de Luna Viera, la niña de 5 años que en julio pasado fue hallada muerta en la localidad cordobesa de Tío Pujio.

Mariano Cingolani (30) se encuentra detenido desde poco después del crimen, luego de que los estudios forenses y genéticos arrojaron que abusó y mató a la pequeña, según el ADN analizado.

El acusado fue imputado en su momento por el fiscal de Villa María René Bosio por   “homicidio doblemente calificado” por criminis causae y violencia de género (femicidio), un delito que contempla la única pena de prisión perpetua.

Sin embargo, los primeros estudios psiquiátricos arrojaron que Cingolani no comprendía la criminalidad de sus actos, por lo que no podía ser imputado y el caso se dirigía a un callejón sin salida: Cingolani fue internado en un psiquiátrico.

El momento de la detención.

Ante esto, el fiscal Bosio ordenó una segunda pericia multidisciplinaria que demandó varios meses y que en las últimas horas arrojó que, si bien Cingolani tiene cierta limitación mental, comprendió el daño causado, por lo que puede ser imputado.

“Se hicieron numerosas entrevistas con el imputado y los tres psiquiatras firmantes llegaron a la conclusión de que si bien Mariano presenta una disminución psíquica, en el hecho particular investigado, ese déficit no le impidió comprender sus actos ni dirigir sus acciones”, explicó el fiscal en Radio Líder Argentina.

“En base a esta nueva pericia ahora sí podemos actuar en el sentido de realizar los trámites procesales de rigor“, agregó Bosio, y sostuvo que la semana próxima indagará nuevamente al acusado.

El asesinato de la menor consternó a la pequeña localidad. Su madre la despidió en las redes sociales.