Marlene Gieco continúa en terapia intensiva. Las hipótesis de por qué se perdió cuando estaba a punto de llegar a la meta.

Zona de monte. Los bañados provocados por las últimas lluvias desprenden hasta las copas de los espinillos una nube invisible, pero casi tangible de humedad como consecuencia del abril más caluroso en 60 años que afecta a Santa Fe. Es el mediodía del domingo. Por un sendero de un campo de 10 hectáreas de Monte Vera corre Marlene Gieco, la maratonista entrerriana con experiencia en este tipo de desafíos: las carreras pedestres sobre un terreno silvestre.

Ya recorrió nueve kilómetros de los diez que tiene el desafío Mosquito Trail. Pero algo sucedió allí, que terminó con Marlene en un coma inducido. Es desde ese sitio, donde se abren todas las hipótesis sobre lo que pudo pasarle a Marlene, primero desaparecida, luego encontrada tras cuatro horas de búsqueda en un crítico estado de salud y que este miércoles la tiene aún peleando por su vida en la terapia intensiva de un hospital público de Santa Fe

¿Se deshidrató? ¿Se desorientó? ¿La picó una víbora? Los médicos del hospital José María Cullen que están atendiendo a la maratonista lograron estabilizar a la paciente tras haber ingresado desvanecida, en shock, deshidratada, con fallas multiorgánicas-sobre todo renales- y con arritmia.

Las compatibilidades del cuadro con una deshidrataciónllevaron a pensar en que esa había sido la causa principal de su estado crítico de salud, que originó la salida de la competidora de la ruta agreste original que derivaba en la llegada del recorrido.

Sin embargo, uno de los profesionales de la salud que recibió a Marlene notó una marca en uno de sus muslos, compatible con la mordedura de una víbora. Si eso ocurrió, ¿fue antes o después de su desvanecimiento? “Eso lo va a poder determinar la paciente, si es que se acuerda. Según los especialistas es extraño la zona de la posible mordedura, pero por el contexto donde estaba no se puede descartar nada. Por eso también se le aplicó suero antiofídico”, explicó el director del Cullen, Juan Pablo Poletti.

Para los organizadores algo le sucedió a Marlene, que se descompensó, se desorientó y fue encontrada en un lugar fuera del sendero de competencia. “Sufrió una descompensación, algunos compañeros ya la notaban diferente promediando la carrera y se fue quedando. Se desvió de su recorrido, no sabemos por qué motivo, si se equivocó o se perdió, y tomó el que hacían los que corrían 5 kilómetros, que era independiente al resto de los circuitos. Era una competidora destacada porque ya había participado de otros eventos con buen suceso”, dijo Alfredo Martínez, organizador de la carrera.

Para los familiares las causas importan, pero quieren saber qué sucedió en esas cuatro horas que demoraron en encontrarla, muy alejada del sendero que debía seguir, delimitado, como se ve en la cuenta de Instagram de la organización, con nylons de color naranja. “Si se hubiera comenzado con el rastrillaje de parte de la gente entendida en el tema con mayor rapidez, quizás tendríamos ahora otro panorama de salud de nuestra hermana”, coincidieron sus hermanos, que pasan sus horas en los pasillos del Cullen esperando que Marlene luche hasta salir del cuadro crítico que atraviesa.

Fuente: Clarin