El matutino The Sun informó que el Dave Ibbotson, de 59 años, tenía licencia de piloto privado y un tendal de deudas.

Dave Ibbotson, El piloto que transportaba al futbolista argentino Emiliano Sala a la ciudad de Cardiff no tenía una licencia comercial y mantenía deudas por casi 20 mil euros, informó este viernes el matutino inglés The Sun.

Fuentes consultadas por ese diario indicaron que Ibbotson, de 59 años, contaba con una licencia de piloto privado, y trabajaba como ingeniero en calefacción y DJ en discotecas para financiar su pasión por los aviones.

Este jueves por la noche, la Sección de Investigación de Accidentes Aéreos confirmaron que estaban investigando si el vuelo fletado por el agente de Sala era legal y por qué se le confió a “Ibbo” (como se conocía a Ibboston) el traslado del jugador que marcó un récord en el historial de compras del Cardiff.

Asimismo, The Sun reveló que Ibbotson promocionaba su trabajo como piloto en diversas páginas de Facebook y tenía deudas pendientes de más de 20 mil euros.

Padre de cuatro años, Ibbotson promocionaba su negocio de tuberías y gas, al tiempo que le pedía a sus amigos que visitaran su sitio web para aumentar su calificación de Google antes de la tragedia; y estaba pendiente de cuatro fallos judiciales que podrían resultarle adversos.

A su vez, Ibbotson también realizaba vuelos a tiempo parcial, después de registrar miles de horas en viajes para transportar paracaidistas.

“Él siempre voló por diversión y nunca supe que le pagaron por volar en los 20 años que lo conocí, pero nunca tomó los controles de un avión que no podía manejar, le dijo un amigo al períodico. “Su trabajo principal era como ingeniero de gas por cuenta propia, pero también era DJ en su tiempo libre (…). Dave siempre fue la vida y el alma de la fiesta“, agregó.

Sin embargo, otro amigo lo calificó como “mejor plomero que piloto”. “Nunca lo consideramos realmente un piloto, él era solo el hombre en los controles cuando los paracaidistas subían. Sabíamos que hizo vuelos para ganar un poco de experiencia, pero nada tan grande como el trabajo de Francia“, dijo.