Automovilistas detienen la marcha a la altura del cruce de Altos Fierros para rezar y arrojar flores, a modo de despedida.

Córdoba aún no sale de la conmoción por la muerte de José Manuel de la Sota. La autovía 36, su obra insignia, que une la Capital con la ciudad de Río Cuarto, fue escenario del trágico choque.

En este momento, muchos automovilistas que pasan a la altura del cruce de Altos Fierros, en el kilómetro 780, no sólo observan con detalle lo que dejó el fuerte impacto, sino que también se detienen para rezar y arrojar flores en honor al ex gobernador de Córdoba.

Aún el lugar permanece custodiado por la Policía Caminera de la Provincia. Mientras tanto, la Justicia investiga las causas del siniestro y poder determinar qué le sucedió.

En la ciudad. Familiares, políticos de diferentes partidos, amigos y miles de cordobeses despiden sus restos en el Centro Cívico. Una ceremonia dolorosa, masiva y cargada de emoción.

accidente8