Un informe midió cómo le iría al país según el resultado de la prueba Pisa.

Menos mal que el Mundial de Rusia es de fútbol. No estaremos entre los primeros candidatos, pero contando con Messi nos permitimos una esperanza. Ahora, si el campeonato fuera de otra disciplina, quizás “menos relevante” para muchos argentinos, digamos de Educación, nuestro equipo seguramente seguiría los pasos de aquel seleccionado de Bielsa que se volvió tras la primera ronda.

Esto sucedería si se hiciera competir a los equipos tal cual está estructurado el fixture del mundial de Rusia, pero a partir de los resultados de las últimas pruebas PISA (de 2015). Esa evaluación mide los aprendizajes de los chicos de 15 años y es considerada como un indicador de la calidad educativa.

Resultados del "Mundial de la Educación".

Resultados del “Mundial de la Educación”.

El primer partido contra Islandia, el de este sábado, lo perderíamos. Los chicos argentinos obtuvieron 1486 puntos en la evaluación (sumados los resultados de Matemática, Lectura y Ciencias) contra 1509 de los adolescentes islandeses. Contra Croacia también perderíamos (ellos sacaron 1497 puntos), de modo que ya quedaríamos afuera de la primera ronda. Nigeria no participó de las pruebas PISA.

Los campeones mundiales, los que alzarían la copa de la enseñanza el 15 de julio, serían los japoneses, que en una peleada final contra Suiza saldrían victoriosos por 1599 puntos contra 1555. Japón llegaría hasta la final tras vencer en la semifinal a Dinamarca, y Suiza llegaría tras derrotar a Australia, que tuvo mejor performance que Dinamarca y se quedaría así con el tercer puesto del imaginario Mundial de la Educación.

España, Inglaterra, Portugal y Corea se vuelven en cuartos de final. La performance de los equipos sudamericanos dejaría muchísimo que desear. Sólo Uruguay pasaría de ronda y porque le tocó jugar contra Arabia y Egipto que quedan afuera por no haber participado de PISA. Perú, Brasil y Colombia no pasan la primera fase.

Todo esto es un juego, claro. Las pruebas PISA no reflejan necesariamente las complejidades de los sistemas educativos, pero son un indicador al que los especialistas suelen prestar atención. El trabajo de reconstruir qué pasaría si fueran los resultados del Mundial fue reflejado en un informe de la Escuela de Educación de la Universidad Austral, al que tuvo acceso Clarín.

Conviene hacer una aclaración respecto a esos resultados. En la prueba PISA de 2015, la Argentina fue descalificada por haber entregado mal la muestra de escuelas a evaluar. Pero sí participó la Ciudad de Buenos Aires, en forma separada. Cuando habla de la Argentina, el informe de la Universidad Austral se refiere, entonces, a los chicos porteños, que en todo tipo de evaluación suelen dar mejor que el conjunto del resto del país.

PISA mide el rendimiento de los chicos de 15 años que van a la escuela, en Matemática, Lectura y Ciencias en forma separada. Y el informe de la Universidad Austral también “juega” a ver cuáles serían los resultados en cada una de esas disciplinas. En las tres, el campeón sería Japón que le ganaría la final a Australia. Solo en Ciencias la Argentina pasaría a la segunda ronda, pero perdería contra Australia en octavos de final.

Resultados del "Mundial de la Educación".

Resultados del “Mundial de la Educación”.

“El contexto educativo actual de la Argentina se podría describir como en etapa de sinceramiento. Hay que enfrentar la realidad y llamar a las cosas por su nombre. El nivel de deserción y abandono de los estudios dejó de ser un problema técnico, pedagógico: es un drama social que condiciona severamente las perspectivas de desarrollo sostenible del país”, dijo Julio Durand, decano de la Escuela de Educación de la Universidad Austral.

Hay más datos curiosos: de los 5 mejores en PISA 2015, solo Japón entró a la Copa de Rusia 2018. El resto no clasificó: ni Singapur (líder en PISA), ni Estonia, Finlandia ni Canadá.

PISA volverá a tomarse este año y Argentina volverá a participar. También la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Córdoba (por primera vez). El objetivo del estudio no es competir como en fútbol sino tener información educativa comparada para diseñar mejores políticas educativas.

No estaría mal que, así como los potreros argentinos crearon tantas figuras de la talla de Messi o Maradona, las escuelas también algún día nos den una alegría y logren que terminemos mejor ubicados en el campeonato de la Educación.

Fuente: Clarín