El diario Lance afirma que los jugadores del Palmeiras recibieron 350 mil dólares para ganarle a Junior y, así, beneficiar al Xeneize.

La última fecha del Grupo 8 de la Copa Libertadores dio para suspicacias, sospechas y rumores. Con el Palmeiras ya clasificado para los octavos de final, la atención pasaba por saber quién se quedaría con el segundo lugar de la zona y, claro, el pasaje a la próxima ronda del torneo. Boca, que recibía a Alianza Lima, debía ganar y esperar que el Junior de Barranquilla no venciera justamente a los brasileños, en su visita a San Pablo.

El 5-0 del equipo dirigido por Guillermo Barros Schelotto les provocó la primera sonrisa a los hinchas de Boca. Y el 3-1 del Palmeiras ante Teófilo Gutiérrez y compañía los hizo delirar. Pues bien, a casi una semana de esos partidos, una noticia sacudió al mundo Boca. Y, digamos, no dejó a nadie bien parado.
¿De qué se trata? El diario Lance! reveló que los jugadores del Palmeiras tenían un motivo especial para ganarle al Junior, por más que ni siquiera una derrota los iba a dejar sin el primer lugar del Grupo (y la posibilidad de quedar mejor parado en el sorteo de los octavos). Bah, mejor dicho: se trataría de 350 mil motivos.

Sí, Lance!, en un artículo firmado por el periodista Cesar Guimarães, afirma que Boca incentivó a los jugadores del Palmeiras para garantizarse su clasificación a octavos de la Libertadores. Y, de yapa, no tener que sufrir tanto con la radio pegada a la oreja.

‘Boca Juniors, que disputó la segunda plaza con los colombianos, envió la famosa ’maleta blanca’‘, dice la nota. Y precisa que el monto para ‘darles fuerza‘ a los players del conjunto brasileño habrían sido 350 mil dólares (1.300.000 reales). Es más, también detalla que esa cantidad de dinero habría sido repartida sólo entre los jugadores que firmaron la planilla esa noche.
Si bien están al tanto del escándalo que esto desencadenó, desde el Palmeiras miran para otro lado. Alexandre Mattos, su director técnico, habló y apuntó contra Lance!, acusándolos de ‘conspirar‘ contra su club. En Boca, por ahora, reina el silencio.