Gabriela Furman denunció que su hija fue discriminada y que desde el colegio la acusaron de buscar fama por ser actriz porno. Abrió un expediente en el INADI.

Durante los últimos días de junio de este año, el colegio St. Trinnean’s School de San Isidro se vio envuelto en una polémica tras una denuncia por discriminación que presentó la madre de una alumna. Se trata de Gabriela Furman, de 37 años, quien se presentó ante el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) y acusó a las autoridades de llamar “muerta de hambre” a la nena tras un episodio en el comedor de la institución.

“Mi hija hacía doble turno, a la mañana castellano y a la tarde inglés. Ese día salió a almorzar fuera de la escuela y, cuando regresó, sus compañeras seguían en el comedor almorzando. Entonces se sentó a charlar con ellas, sus amigas desde que tiene 3 años. A una le sobraron unos pedacitos de milanesas y se los compartió. Ella los comió. Entonces la llamó un directivo y le dio una factura de más de $700. Cuando mi hija preguntó por qué tenía que pagar eso le dijeron que había estado sentado dos días en el comedor. Ella contestó que justamente sí, había estado sentada, pero que no había consumido. Y le dijeron: ‘¿no te da vergüenza ser una muerta de hambre y robarle comida a tus compañeras?’”, explicó Furman a Infobae.
Discriminación San Isidro

G. de 17 años, quiso llamar a su padre para contarle su situación. Sin embargo, antes de que ello sucediera, dos directivos escolares volvieron a reunirse con ella, quien decidió grabar la conversación. “Las personas que se escuchan son Julio Carcavallo -uno de los dueños- y Thomas Robertson -hijo de Andrés, el otro dueño-”, indicó Furman. La conversación a la cual accedió Infobae ocurrió luego de que el INADI instruyera el expediente formal N°57287404/2019 y le concediera a Furman la correspondiente audiencia con las dos máximos responsables del organismo.

“Pedirle disculpas si se sintió ofendida. Si vos me decís que no tengo para comer no tengo problemas en darte la comida. Julio () nos conoce, nunca hablaríamos mal de un alumno por atrás. Mirá, te pido disculpas, la verdad que yo defiendo a mi cliente; si vos querés comer en el comedor estás invitada siempre, no tenés porqué sacarle la comida a los otros. No me gustan que me digan mentiroso, porque yo no soy ningún mentiroso y anoto a la gente que come”, se oye en el audio que grabó la adolescente.

La voz, según Furman, es de Thomas Robertson. “También está Carcavallo, quien intenta calmarla cuando empieza a llorar”, reveló la mujer. A G. se la distingue entre llantos y no acepta las disculpas, argumentando que la están tratando de ladrona. “Acaban de decir que le estoy sacando la comida a mis amigas, yo no les saqué nada. (…) Que ellas me quieran compartir la comida porque saben que se va a tirar…”, manifestó G.

Mientras la investigación del INADI continuaba su curso, Furman recibió -hace algunas semanas- un nuevo descargo de la institución. “Me acusaron de ser actriz porno y prostituta. Dijeron que yo hacía este ‘escándalo’ para buscar fama y potenciar mis videos. Dijeron que tengo videos con luces y mucha producción. Y lo que sucedió es que hace seis años me robaron los teléfonos, tenía un video íntimo, lo compartieron por WhatsApp y luego lo subieron a la web. Soy productora de seguros y me trajo muchísimos problemas, laborales y personales. Estoy en juicio con la persona que me los robó”, contó Furman.

La mujer también contó que el colegio intentó dar unas disculpas privadas y ofreció un resarcimiento económico. Furman decidió no aceptarlas porque entiende que los “daños morales y psicológicos” a sus hijas ya fueron hechos. “Mi hija más grande no quiso volver a la tarde porque no quiere lidiar con las personas que trataron de actriz porno y prostituta a la madre. Además de que negaron todo en reiteradas veces, volvieron a discriminarme con el link del video”, sostuvo.

Infobae constató que tal acusación se ve reflejada en la hoja n°15 del descargo presentado por la escuela, el cual se incorporó en el expediente. “Me siguen hombres en redes sociales. Me mandan videos porno, me preguntan cuánto cobro. Tuve que volver al psicólogo y al psiquiatra, con los que ya lidié en aquel momento”, expresó Furman. La doctora Andrea Casaux, en representación del colegio, solicitó “que se rechace la denuncia formulada por Gabriela Alejandra Furman por resultar inexacta, carente de pruebas y, en definitiva, por no acreditarse conducta alguna que infrinja la ley 23.592″.

Furman espera el dictamen del INADI por ambas denuncias, el cual será sumado a las causas penales y civiles iniciadas contra la institución. “Mi hija estuvo un mes sin ir al comedor porque la miraban. Lo descubrí cuando vi que bajó de peso y me reconoció que hacía 30 días no almorzaba. Todo por algo que no pasó. El lunes voy a volver al colegio para reclamar y hablar con las autoridades. Esto no va a quedar así”.