La sonda tuvo un problema mientras intentaba el alunizaje y se estrelló en la superficie del satélite.

Este jueves, minutos después de las 16, la sonda israelí Bereshit falló en su intento por llegar a la Luna. Fue poco después de haber enviado una foto en la que se veía que estaba muy cerca de la superficie lunar.

“No lo logramos, pero definitivamente lo intentamos”, dijo el impulsor del proyecto, Morris Kahn, en un video desde el centro de control cerca de Tel Aviv.  “Creo que el logro de llegar a donde llegamos es realmente tremendo, creo que podemos estar orgullosos”, agregó.

Israel es el séptimo país en orbitar la Luna, y el cuarto en llegar al satélite, ya que la aeronave se estrelló sobre la superficie lunar luego de que el motor principal fallara. Sólo tres países habían logrado alunizar con éxito.

“Si no lo lográs la primera vez, lo intentás de nuevo”, dijo el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu. “Cuánto nos va a llevar volver a la Luna”, le preguntó a uno de los expertos de Space IL. La respuesta fue entre dos y tres años. Entonces, Netanyahu aseguró que en dos años regresarán.

La transmisión comenzó a las 15.45 de Argentina y hasta las 16.20 todo estuvo bien. Hubo un aplauso cuando llegó al centro de monitoreo la primera foto de la Luna desde la nave, sacada a muy corta distancia de su superficie.

Pero un minuto más tarde advirtieron que algo estaba mal. Primero, por un intercomunicador dijeron “hay que prenderlo”. Luego se escuchó un “recibimos una comunicación” y el experto que llevaba el micrófono aseguró que había “un problema en una de las unidades”.

Lo siguiente que avisaron fue que “la segunda imagen cayó” y dijeron que iban a resetear. A los tres minutos alguno de los elementos volvió a funcionar pero por el micrófono aseguraron que habían perdido altura. “Nuestra situación no está clara”, agregaron.

Finalmente, confirmaron que estaban de nuevo sin comunicación y que la misión no se iba a poder completar.

Israel buscaba convertirse en en el cuarto país en alunizar, después de Estados Unidos, Rusia y China. La nave Bereshit (“Génesis” en hebreo) había despegado el 21 de febrero desde Cabo Cañaveral, Florida. Con el hashtag #IsraelToTheMoon, las redes se habían llenado de emotivos mensajes.

La cara oculta de la Luna, en una imagen que tomó Bereshit a principios de abril. (DPA)

La cara oculta de la Luna, en una imagen que tomó Bereshit a principios de abril. (DPA)

La misión espacial fue dirigida por el profesor Oded Aharonson, del Instituto Weizmann, y cuenta con la participación de un argentino: el ingeniero Diego Saikin. La maniobra de alunizaje que finalmente falló duró 20 minutos y la realizó la sonda en forma autónoma.

El vehículo lunar, sobre el que trabajaron 240 personas y que tuvo un costo de alrededor de 100 millones de dólares, había llegado al espacio en el interior de un cohete modelo Falcon 9 de la empresa Space X. A los 32 minutos de lanzado se desprendió Bereshit y ahí inició una travesía guiada desde un centro de control ubicado en Israel.

En su viaje hacia la la Luna atravesó 6,5 millones de kilómetros en órbitas elípticas. La intención del proyecto era entender los componentes de los que está hecha la Luna y sus campos magnéticos.