Lo resolvió una jueza de familia de esta ciudad y ordenó la inscripción en el Registro Civil con el apellido de los dos hombres.

Un fallo de características inéditas para los juzgados de Familia de todo el país vuelve a tener como protagonista a Córdoba, quien muestra ser pionera en cuestiones vinculadas con la gestación por sustitución a partir de técnicas de reproducción asistida.

Este lunes, la jueza de 1ª Instancia de 4ª Nominación, Silvia Morcillo, ordenó al Registro Civil y Capacidad de las Personas que inscriba a un niño de cuatro meses de edad con los apellidos de sus papás, un matrimonio de varones.

El niño nació por técnica de fertilización in vitro y gestado en el vientre de una mujer que expresó que no tiene “voluntad procreadora” ni aportó “material genético”.

El embrión que fecundó en su vientre fue producto de la fertilización de un óvulo de banco con esperma de uno de los papás, que están casados desde el año de la Ley de Matrimonio Igualitario, en 2007.

Ella y ellos asistieron a la audiencia presidida por la jueza Morcillo, quien hizo lugar a la petición de los tres y ordenó al Registro Civil la inscripción de una filiación derivada de la técnica de reproducción humana asistida, de acuerdo con lo que publica este martes La Voz.

El caso tiene varias particularidades, pero una de las más llamativas es que la madre parió este niño, pero no tiene su material genético. Ese bebé tiene ADN negativo con esa mujer que lo tuvo nueve meses en su vientre y así está documentado en la causa.

La pareja de varones la conoció a esta mujer y se hizo amiga de ellos. En ese marco, les contó que ella también tenía ganas de engendrar el hijo de otras personas.

Ella ya tiene tres hijos propios y está en pareja con el padre de esos niños.

Todos estuvieron de acuerdo y los pequeños vieron a su mamá con panza, conscientes de que era el hijo de dos hombres a los que ellos conocían.

Este martes, la pareja de varones tiene a su bebé, el hijo de ellos, con el apellido de ambos.