El riotercerense volvió a quedarse con el primer Grand Slam de la temporada en tenis adaptado y repitió el logro de 2017.

Gustavo Fernández se consagró campeón de tenis adaptado en el Abierto de Australia, en la final le ganó por 7-5 y 6-3 al sueco Stefan Olsson.

El argentino necesitó una hora y quince minutos para quedarse con un partido que fue muy parejo en el primer set, pero luego lo resolvió con mucha autoridad.

El cordobés de Río Tercero ya sabía lo que es levantar el trofeo en Melbourne porque había sido campeón en 2017. Además, este fue su tercer Grand Slam: al primero lo consiguió en 2015 en Roland Garros

Con la copa en la mano, Gusti Fernández dijo: “Perdí cuatro finales seguidas de Gran Slam y fue muy duro. A veces, los fantasmas aparecen y hay que trabajar para hacerlos desaparecer. Hay mucha gente detrás de esto. Necesitaba que se me dé“, cerró, visiblemente emocionado, el ahora número dos del mundo.