La víctima tendría entre 35 y 40 años. No pudo ser identificado y estaba en avanzado estado de descomposición. Aún no determinaron el sexo.

El macabro hallazgo conmocionó a los vecinos del barrio Villa Alem, en la capital tucumana. Estaba seccionado en dos partes y en dos bolsas de residuos. Al torso lo quemaron y lo tiraron en el patio de la vivienda abandonada de la calle 9 de Julio al 1500.

Cuando el propietario entró para hacer mantenimiento, este lunes, sintió un fuerte olor nauseabundo y llamó a la policía. Los uniformados montaron un fuerte dispositivo para iniciar la investigación, con la hipótesis del homicidio.

El cuerpo habría sido arrojado en el lugar por lo menos diez días atrás, adelantaron los forenses. En la policía hay desconcierto porque hasta ahora nadie hizo denuncia alguna sobre la desaparición de persona.

La esposa  del hombre que lo encontró habló con la prensa local.  “Mi marido volvió rápidamente a la casa y me dijo que encontró un cuerpo. No le creía y fui a comprobarlo, y ahí estaba”, dijo la mujer que asegura que fue arrojado en el lugar por un extraño.