Por las intensas lluvias en Brasil, el habitual paisaje de una de las maravillas de nuestro país se vio modificado y entregó un espectáculo único.

En las últimas horas el Parque Nacional Iguazú experimentó una peligrosa crecida. El caudal llegó a niveles preocupantes por lo cual los paseos en las Cataratas estuvieron cerrados hasta este lunes, día en el que todo volvió  a la normalidad.

Según fue confirmado en conferencia de prensa por la administración del parque, el caudal se ubicó en 43 mil metros cúbicos por segundo. La crecida se debe a que desde el fin de semana pasado, el río Iguazú comenzó a aumentar la corriente rápidamente por las intensas lluvias en Brasil.

En el 2014 el río Iguazú registró una de las crecidas más relevantes en su historia debido a las precipitaciones que en aquel momento también azotaban el país vecino. Esa situación obligó a que todas las pasarelas en las Cataratas fueran clausuradas.

El caudal en aquel año aumentó a 46.300 metros cúbicos por segundo, equivalente a 33 veces a la corriente normal del río. Otra importante crecida ocurrió en el 2005, cuando la cifra llegó a los 36.000 metros cúbicos por segundo. En aquel momento ambos lados de las Cataratas debieron cerrar el paso a sus atracciones naturales.

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