El estadio lleva el nombre del líder del Justicialismo y en la platea del Cilindro se erige una estatua del ícono del tango.

Cuenta la historia que Carlos Gardel y Juan Domingo Perón, dos de los cinco mayores íconos populares de los argentinos–junto con José de San MartínEva Perón y Diego Armando Maradona-, tenían una curiosa simpatía por Racing Club de Avellaneda, el flamante campeón de la Superliga que alcanzó su decimoctavo título local: nueve campeonatos en la era amateur y otros nueve en el profesionalismo.

A Gardel se lo relaciona con Racing por su entrañable amistad con Pedro Ochoa, un malabarista de la pelota y ganador de tres de los siete inolvidables títulos de La Academia en los años 1919, 1921 y 1925, durante el amateurismo.

De su amistad con el ídolo racinguista surgió el tango Patadura: “Burlar a la defensa con pases y gambetas y ser como Ochoíta el crack de la afición”, con letra de Enrique Carrera Sotelo y música de José López Ares e interpretado por la inconfundible voz del ”Zorzal Criollo” como homenaje.

Gardel, en la tribuna de la cancha de Racing,

Gardel, en la tribuna de la cancha de Racing,

Además, Gardel era de Racing por los colores de la camiseta, por ser el equipo con el estilo “más argentino” de todos, el que jugaba al fútbol haciendo “la nuestra” en los años veinte y contrarrestaba con la hegemonía de los gringos del Alumni de los hermanos Brown, y por heptacampeonato que ganó La Academia(1913-1919), un récord que este año cumple un siglo de vida y se mantiene vigente en el fútbol argentino.

Pero en 2014, Mauricio Curto, un coleccionista marplatense, dio la versión de que Gardel era hincha de Independiente. Publicó una entrevista con Carlos Evaristo, otro amigo del Zorzal, ex jugador de Independiente, Boca, Barracas Central y subcampeón con la Selección Argentina en el Mundial de 1930, quien aseguraba que “Carlos era del Rojo. Se conmovía por el club”, según reza el título de la nota.

La polémica finalizó cuando, un año más tarde, Racing difundió en Twitter el carnet de socio de Gardel confeccionado en la década de 1930. Tenía el número 11.860 y perteneció al coleccionista Victorio Sacullo.

El carnet de socio de Carlos Gardel.

El carnet de socio de Carlos Gardel.

El documento lleva el certificado oficial emitido por el club en 1970 y también fue presentado en las redes sociales el 9 de enero de 2015.

El documento que prueba la autenticidad del carnet de Gardel.

El documento que prueba la autenticidad del carnet de Gardel.

Ese día también se inauguró la estatua del máximo emblema del tango en la platea A del Cilindro de Avellaneda.

La estatua de Carlos Gardel en la platea del Cilindro de Avellaneda.

La estatua de Carlos Gardel en la platea del Cilindro de Avellaneda.

En cambio, la historia de Perón con Racing estuvo ligada desde su primer mandato como Presidente (1946-1952). A través del artículo 23 de la Ley 12.932 de Presupuesto Nacional de 1947, autorizó al Poder Ejecutivo Nacional a otorgar créditos para financiar la construcción de campos, estadios e instalaciones deportivas. Los dirigentes accedieron al préstamo de 3.000.000 de pesos otorgado por el Gobierno. Luego, nombraron a Perón en el cargo de presidente honorario.

Juan Perón y Eva Duarte de Perón en la cancha de Racing.

Juan Perón y Eva Duarte de Perón en la cancha de Racing.

Así se construyó el Estadio Presidente Perón en las calles Alsina y Cuyo (ahora Pasaje Corbata). Una obra colosal para la época que albergaba a 100.000 espectadores. La cancha se inauguró el 3 de septiembre de 1950, en el partido que Racing le ganó a Vélez, por 1-0 con gol de Llamil Simes, y sirvió para alcanzar la punta rumbo al bicampeonato.

Perón y Racing tuvieron un fuerte vínculo afectivo aunque algunos lo habían puesto en duda. Primero fue por su intención de mudar el estadio para la construcción en Retiro y por el favoritismo de Evita por Banfield, el equipo “más humilde” de la recordada final de 1951. Pero Racing ganó el título y se convirtió en el primer tricampeón en la historia del fútbol argentino.

Mientras algunos afirmaban que Perón era simpatizante de Racing, otros lo señalaban como hincha de Boca. En 19 de julio de 1951, el General gritó el gol de Rolando a cuatro minutos del final, un festejo que lo hizo saltar de su asiento cuando Boca dio vuelta el partido y le ganó a River por 3-2 en el Monumental.

Juan Domingo Perón abraza a jugadores de Boca.

Juan Domingo Perón abraza a jugadores de Boca.

A pesar de las conjeturas sobre el verdadero equipo, la cancha de Racing tiene un busto del General en el hall de Honor y lleva su nombre por haber sido el principal impulsor de su construcción aunque contó con cierta influencia de Ramón Cereijo, su ministro de Hacienda y fanático de La Academia, en tiempos en que a Racing se lo denominaba Deportivo Cereijo.

El Cilindro también sirvió como escenario para la inauguración de los primeros Juegos Panamericanos de 1951, el 25 de febrero de 1951, y para disputar las instancias finales de los Campeonatos Infantiles Evita, en pleno auge del primer gobierno peronista.

Panorámica del estadio Juan Domingo Perón a poco tiempo de ser inaugurado.

Panorámica del estadio Juan Domingo Perón a poco tiempo de ser inaugurado.

Lo más curioso es que el Morocho del Abasto y el General apenas tuvieron dos encuentros ocasionales. Sin embargo, habrá un sólo lugar en el mundo que los unirá para siempre: el estadio de Racing, escenario que lleva el nombre “Juan Domingo Perón” y que además le rinde homenaje a Gardel con una estatua en la platea. Una simbólica amistad entre dos de los mayores íconos de la historia en Argentina que enorgullece a sus hinchas y dio paso a la inmortalidad en el mismísimo Cilindro de Avellaneda.

Fuente: Clarín