El jugador contó detalles personales y recuerdos del Mundial de Brasil 2014.

En la previa de un partido clave para la Selección Argentina en el Mundial Rusia 2018, Angel Di María repasó de forma cruda y sincera un los últimos años de su carrera. Allí habló de sus estados de ánimo, de la ayuda de un psicólogo, de las sacrificios familiares, de los ataques de la prensa y hasta de una historia polémica y desconocida:  la final del Mundial 2014.

Lo hizo en el sitio The Player`s Tribune, un lugar de uso exclusivo que utilizan los deportistas para relacionarse con los fans, sin intermediarios. Allí el volante subió una carta que se titula “Bajo la lluvia, en el frío, de noche”.

Lo que desde hace cuatro años era un rumor, Di María lo confirma y dice que no jugó la final del Mundial 2014 por las presiones del Real Madrid. El futbolista llegó al partido con una lesión en el recto anterior del muslo derecho, y aunque quiso arriesgar para estar presente, no fue posible.

Entre otras cosas, admite que fue por la presión del Real, que en ese momento negociaba su adiós y no quería que una grave lesión truncara el pase.

“Si me rompo, déjenme que me siga rompiendo. No me importa. Sólo quiero estar para jugar”. Y ahí estaba, poniéndome hielo en la pierna, cuando el médico Daniel Martínez entró a la pieza con un sobre en la mano y me dijo: “Ángel, mirá, este papel viene del Real Madrid”.

“¿Cómo? ¿Qué me estás diciendo?”, le dije. Me contestó: “Bueno, ellos dicen que no estás en condiciones de jugar. Y nos están forzando a que no te dejemos jugar hoy”.

“Inmediatamente entendí lo que estaba pasando. Todos habían escuchado los rumores de que el Real quería comprar a James Rodríguez después del Mundial, y yo sabía que me querían vender para hacerle lugar a él. Así que no querían que su jugador se rompiera antes de venderlo. Era así de sencillo. Ese es el negocio del fútbol que la gente no siempre ve”, repasa.

“Le pedí a Daniel que me diera la carta. Ni siquiera la abrí. Solamente la rompí en pedacitos y le dije “Tirala. El único que decide acá, soy yo”.

En la extensa carta, también se refirió a la ayuda de un psicólogo.  “Justo antes del final de las Eliminatorias, empecé a ir a un psicólogo. Estaba pasando un momento complicado en mi cabeza, y normalmente puedo confiar en mi familia para salir de esas situaciones. Pero esta vez, la presión de la Selección era demasiado grande, así que fui a un psicólogo y realmente me ayudó. En los últimos dos partidos, me sentí mucho más suelto y relajado”.

El Fideo habló del amistoso de la Selección que perdió 6-1 ante España. Y criticó a la prensa. “Lo vi en mi casa y lo estaba viendo con la tele argentina.El segundo tiempo llegó un momento que le saqué el volumen, la dejé sin volumen a la tele. Ya no son críticas, pasan como a insultos, a agredirte, que éste no puede estar en la selección, que mirá, un desastre, que ya no le da para estar”.

“Vos podés criticar, pero criticá de buena manera, de una manera en la que vos no lastimes, en una manera que vos digas cosas de que no tengas que seguir en la selección, por ejemplo, pero no en agresiones, en decir cosas feas”.

Clarín