La primera oportunidad se dio durante el último gobierno de Perón. La segunda, a pocos meses del inicio de la Guerra de 1982. El relato del ex vicecanciller de Carlos Menem, Andrés Cisneros.

A 37 años de la Guerra de Malvinas, el presidente Mauricio Macri reiteró el reclamo argentino de soberanía. “Es legítimo e irrenunciable”, aseguró ante veteranos y familiares de soldados caídos.

Como es habitual cada 2 de abril, la reivindicación se extendió a lo largo y a lo ancho de todo el país en actos donde no solo se rinde homenaje a los héroes que participaron de la Guerra, sino que se le exige a Gran Bretaña que cumpla con la resolución 2065 de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y se siente a negociar con las autoridades argentinas.

Lo que quizás no muchas personas conocen es que hubo al menos dos oportunidades de recuperar el control de las Islas en forma pacífica. Una fue durante el último gobierno de Juan Domingo Perón y la segunda fue pocos meses antes del conflicto bélico.

En diálogo con Infobae, el ex vicecanciller de Carlos Menem, Andrés Cisneros, hizo un repaso histórico del reclamo de soberanía y reveló cómo fueron las dos oportunidades de recuperar las Islas que se frustraron por objeciones impuestas por los argentinos.

En enero de 1833las Islas que estaban ocupadas por protoargentinos, porque la Argentina no existía como tal; todavía éramos un territorio con guerras civiles después de independizarnos de España.

Pero en 1810, España ya estaba ocupando las Islas. Entonces, los habitantes del Río de La Plata que reemplazaron a las autoridades españolas, se sintieron con derecho de gobernar las Islas y enviaron a diversas autoridades. Hubo varios gobernadores españoles y argentinos. En enero de 1833, vino una fragata británica ayudada por una fragata norteamericana y los desalojó a los cañonazos.

“El daño que nos ha hecho la Guerra del 82 es incalculable. Hay que hacer el reclamo, y algún día llegaremos no sé si a la devolución de las Islas, que me parece muy poco probable, pero sí a un acuerdo honorable que contemple los intereses de ambas partes.

No hay que perder un minuto dejando de reclamar, pero hay que ser sensatos y entender que estamos muy, muy aislados, además que los reclamos argentinos se basan en derechos territoriales, que son evidentes, están cerca nuestro no cerca de Gran Bretaña. Pero en el mundo están disminuyendo la importancia de los derechos territoriales y aumentando la importancia de los derechos de las personas, los derechos humanos. 

Allí viven personas que no quieren ser argentinos, quieren ser británicos, de manera que la cosa se nos está poniendo complicada.

Yo creo que hay buenas expectativas y que bien trabajado esto se va a solucionar dentro de 50 años. Alguna vez llegará el día que la ley tenga suficiente peso para que los ingleses se sienten a negociar.

Ese día puede llegar, ¿pero qué nos conviene hacer a nosotros los argentinos? ¿Reclamar soberanía hoy, la quiero ahora? No nos sirve para nada.  Los ingleses nos dicen “no, no discuto nada”. ¿O establecer una relación de cooperación de entendimiento sin declinar soberanía?

Dos veces Gran Bretaña ofreció devolver la soberanía y desde la Argentina se frustró la oferta. Rodolfo Terragno dicen que son tres, pero a mí me constan dos. La primera fue en el último gobierno de Perón. El embajador británico le entregó al canciller argentino una oferta escrita que podríamos llamarla de retroarriendo mediante la cual ellos nos reconocían la soberanía en ese instante, pero se hacía efectiva 100 años después. 

Perón le dijo al canciller argentino que trate de bajar los 100 años a 50. Perón murió pocas semanas después y el gobierno que quedó no tenía calibre como para continuar una negociación de esta envergadura. 

La segunda oferta fue muy parecida. El primer ministro británico envió a un vicecanciller que tenían, que se llamaba Nicholas Ridley, con la oferta en la mano. Gobernaba la Junta militar. Y la Junta Militar dijo que aceptaba la devolución de la soberanía pero que no iban a esperar 100 años, que la querían a fin de año. Era una manera de decirles que no. ¿Saben quién fue la primer ministro británico que envió esa oferta? Margaret Thatcher. 

Thatcher hizo esta oferta en septiembre de 1981, seis meses antes del desembarco en Malvinas. Tuvimos la oportunidad de nuestras vidas y no la aprovechamos”.

Fuente: Infobae