René Marcelino Aguilar era infante de Marina y lo hizo para dejarle su apellido a la hija que estaba en camino. Cómo fue la ceremonia.

La historia de René Marcelino Aguilar en las Islas Malvinas quedó marcada a fuego por la muerte y el dolor, como las de tantos otros ex combatientes. Pero la suya tiene otro condimento extraño para tiempos de guerra: el amor.

Es que Aguilar, fueguino, decidió ponerle un alto al combate para casarse en el archipiélago en pleno conflicto con el Reino Unido. Así, se convirtió en el primer argentino en contraer matrimonio en Malvinas en 150 años.

“Decidí hacerlo porque quería dejarle mi apellido a mi hija, que estaba en camino. Más que nada porque no quería regresar al continente. Me quería quedar allá”, recordó Aguilar, quien en aquel momento era Cabo Primero de la Infantería de Marina.

Con la idea dando vueltas en su cabeza, el soldado se puso a investigar y descubrió que podía casarse pese a que Silvina, su novia, estaba en la Base de Puerto Belgrano, en Bahía Blanca. “Le conté la situación a mis superiores y ellos hicieron todo lo posible para que se hiciera. Mi mujer le cedió un poder al teniente de navío de la Armada Roberto Gardenal, que hizo de representante legal”, contó Aguilar al medio La Contratapa, de Tierra del Fuego.

La ceremonia se hizo finalmente en la Secretaría de la Gobernación, ya que las autoridades argentinas crearon la gobernación militar de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur durante la guerra). Fue el 9 de junio de 1982, cinco días antes de la rendición.

“Nos casamos los dos el mismo día y a la misma hora. Yo estaba en posición de combate y me tuve que trasladar a la gobernación. Cuando Gardenal y yo nos acercamos, el gobernador (Mario Benjamín Menéndez) dijo: ‘Que firme el marido; que firme la mujer’. Un muchacho pidió atrás que el novio besara a la novia y todos se entraron a reír”, recordó el soldado, quien ahora vive en Río Grande junto a su familia.

La noticia apareció en diarios de la época. (La Contratapa TDF)

La noticia apareció en diarios de la época. (La Contratapa TDF)

Tras la ceremonia, Aguilar tuvo que regresar a posición de combate. ¿Y la luna de miel? “Mis compañeros me dieron un almanaque y un cartón de cigarrillos…”, cerró, entre risas.

Fuente: Clarín