La otra parte en la novelesca disputa por una herencia millonaria en el norte cordobés salió a desmarcarse de la denuncia por amenazas.

El abogado de Normi Titti, la hija extramatrimonial de uno de los tres hermanos que eran dueños de los campos, descarta que su clienta tenga alguna relación con las calaveras y los balazos que mostraron la semana pasada las viudas de esos hombres (en rigor, el matrimonio de una de ellas es nulo, según dos fallos judiciales).

Además, Marcelo Touriño remarcó que la posición de su representado corre con ventaja en los distintos expedientes judiciales en los que se dirime el caso.

Este inquietante capítulo en la novelesca disputa por la herencia de campos valuados en más de 2 millones de dólares había comenzado la semana pasada. Las hermanas Basualdo, que se casaron siendo veinteañeras con dos de los tres hermanos dueños de campos en la zona de La Para, denunciaron haber recibido una brutal amenaza que incluyó por lo menos nueve balazos y cuatro calaveras dejadas en la entrada del casco de la estancia.

Fuentes policiales confirmaron que en busca de pistas para determinar el origen de las calaveras inspeccionaron sin éxito el cementerio de La Para.

Los restos humanos estaban dentro de una bolsa que contenía además el mensaje “dejen de investigar”, hecho con recortes de letras de revistas y diarios. Para Liliana Basualdo, cuyo matrimonio con uno de los hombres a los que cuidó desde que era niño no fue objetado judicialmente, los balazos y las calaveras son un mensaje en la disputa por la herencia. El abogado de la contraparte sale al cruce de esas declaraciones y llama “maniobra burda” la denuncia.