Coordinará a distintos organismos del Estado para acompañar a los damnificados durante su rehabilitación y para brindarles apoyo legal y psicológico. Comienza a funcionar este jueves.

Cada año mueren 1.300.000 personas en el mundo por siniestros viales, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Otras decenas de millones sufren heridas y lesiones, muchas de ellas, permanentes. Peatones, ciclistas, motociclistas, niños y ancianos son los más vulnerables.

En Argentina, esta “pandemia” -así la llaman los expertos- es la primera causa de muertes no naturales. Los últimos datos de la Dirección Nacional de Observatorio Vial arrojan una tasa de mortalidad -muertes cada 100 mil habitantes- que va del 4,9 en Capital al 31,6 en Santiago del Estero. Solo en 2017, 5.611 personas perdieron la vida en calles, rutas y caminos.

La OMS advierte que el acceso a un socorro y cuidado eficiente no sólo salva vidas, sino que disminuye significativamente los riesgos de discapacidad.

Pero muchos sobrevivientes y sus allegados afirman que se encuentran con un Estado ausente.

En este contexto, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) pondrá en marcha el jueves una red federal de asistencia a víctimas y familiares de víctimas de siniestros viales. Lo hará con el objetivo de dar apoyo y contención en la post emergencia.

La red busca garantizar la rehabilitación motriz y post hospitalaria, el asesoramiento jurídico y la orientación social y psicológica. Para eso, se creó una oficina de asistencia que, con un equipo interdisciplinario, actuará y oficiará de nexo entre las distintas jurisdicciones , por ejemplo, para el traslado de cuerpos o heridos.

Además, dará ayuda telefónica los 365 días del año con una línea única gratuita nacional, atendida de forma personal -entre las 8 y las 20-, o por un contestador revisado por los profesionales.

Todo se canalizará a través del 0800-122-7464.

Hasta el momento, adhirieron diez provincias y cuatro municipios, y en la ANSV trabajan para que se sume el resto. Pero aclaran que, independientemente de que las jurisdicciones hayan suscrito o no al convenio macro, la Oficina actuará en cada siniestro donde sea requerida y se comunicará con los organismos pertinentes.

“Se busca coordinar distintas instancias en los tres niveles del Estado (municipal, provincial y nacional) para optimizar recursos y dar una respuesta rápida y acorde”, afirma Carlos Pérez, director ejecutivo de la ANSV, quien señala que en varias jurisdicciones ya hay oficinas que asis ten a víctimas, pero no son especializadas ni tienen carácter federal.

“El proceso llevó años. Primero, hicimos un relevo. Fuimos a las provincias y hablamos con los ministerios de Desarrollo Social, Justicia y Transporte.

Notamos que en muchos casos había dependencias locales o nacionales que tenían injerencia directa o tangencial en el problema, pero no se conocían entre ellas”, explica.

La Red no dará patrocinio legal a las víctimas o sus familiares, pero sí los guiará para que no caigan en manos de profesionales inescrupulosos.

Lo mismo ocurre con la asistencia física y emocional: “Trabajadores de la red entrevistan al damnificado y, si es necesario, se hacen derivaciones a centros asistenciales con los que trabajamos”, explica Daniela Ortiz, la directora nacional de Coordinación interjurisdiccional.

La Cruz Roja capacitará a miembros de la Policía y los servicios de emergencia de salud, para lograr una primera comunicación sensible con las víctimas y sus allegados.

Ese es uno de los grandes reclamos de los que perdieron a sus seres queridos.

Por ejemplo, Graciela Gramajo, madre de Martín (atropellado en 1997 por un remís) y partícipe en la creación de la Red. Ella aún recuerda el compromiso del médico que atendió a su hijo, pero sufre si piensa en la desaprensión del colega que le preguntó si iba a donar los órganos.

Ella lidera la Asociación Civil Martín Gramajo. “Queremos terminar con la revictimización”, subraya. El término, muy usado por técnicos y familiares, refiere al constante aplastamiento de derechos de los afectados, al ser expuestos a situaciones molestas, como excesivos trámites y faltas de entendimiento.

Para terminar con eso, la Red también contribuye con algunas fiscalías, instruyendo a quienes atienden a este tipo de víctimas. En la ANSV agregan: “Estamos en diálogo con el Ministerio de Justicia de la Nación para crear unidades especializadas en accidentes de tránsito”.

Uno de los fundamentos es que la legislación actual excluye (o incluye de manera indirecta) a los perjudicados.

“Las víctimas son como un ‘patito feo’ del sistema. En lo penal, siguen definidas como víctimas de ‘homicidios culposos'”, expresa Ema Cibotti, mamá de Manuel Lischinsky, arrollado por un auto en 2006.

Ema fundó la Asociación Civil Trabajar contra la Inseguridad Vial y la Violencia con Acciones Sustentables (ACTIVVAS), que contribuyó junto a otras ONG a la Red Federal, que será presentada hoy en un acto.

Al respecto, Ema Cibotti reflexiona: “Tenemos esperanzas en que funcione.

Hay que visibilizar este problema.

Las historias son más comunes de lo que uno piensa”.

En una línea telefónica gratuita, los afectados de todo el país podrán pedir ayuda y asesoramiento.

Fuente: Clarín