El hombre tenía 48 años y vivía en Las Perdices. Lo trasladaron a Córdoba, pero falleció tras un shock medular y distintas infecciones.

Fernando César Borda perdió su vida de una manera tan insólita como dolorosa. El sábado, mientras disfrutaba de la fiesta de cumpleaños de un amigo en Las Perdices, se abrazó a modo de broma con un amigo y ambos cayeron al piso.

La peor parte se la llevó Borda: según dijeron testigos a la Policía, pegó con el cuello y la nuca en la esquina de la pared y sufrió un traumatismo en la médula. Con ayuda de bomberos, el hombre fue trasladado primero a Villa María y luego a Córdoba: como pesaba 170 kilos, en la localidad del interior no tenían los aparatos para atenderlo.

En la capital provincial quedó internado en la Clínica Vélez Sársfield. En lo que parecía una recuperación, estuvo consciente y hasta habló con amigos y familiares.

Sin embargo, el shock medular afectó algunos de sus órganos y le provocó infecciones, con la complicación de no poder hacerle una tomografía por su tamaño. Este martes a las 20 se confirmó lo peor: un paro cardiorrespiratorio fue irreversible y Borda murió.