Futbolero al fin, pero con acceso ilimitado, Mauricio Macri quiso saber por su propia cuenta cómo estaba esa selección que mantiene en trance a buena parte del país. Sergio Agüero fue su interlocutor a través de un chat por WhatsApp.

“Kun”, con su particular desparpajo para comunicarse, le llevó tranquilidad a Macri: desactivó la ola de rumores que rodea a la selección y le transmitió al Presidente calma y confianza. Fuentes del ámbito gubernamental le confiaron a LA NACION que Agüero no disimuló la genuina angustia del plantel, pero tampoco escondió su esperanza: “Vamos a salir adelante entre todos”, escribió el atacante del City.

En un asado que compartieron semanas antes del viaje de la delegación a la Copa nació el vínculo entre Macri y Agüero. Y ayer, en el intercambio de sensaciones entre el delantero y el primer mandatario no faltaron menciones a Lionel Messi.

Pero la intriga que invade a todos, en este diálogo tampoco encontró certezas. Macri transmitió su aliento y le pidió a Agüero que se lo extendiera a todo el plantel. Fe, quizá, fue la palabra más repetida en el mensaje del Presidente.