El gesto de nobleza ocurrió en Mendoza cuando un grupo de personas se enteró del hurto. Cuando el padre del joven que padece leucemia encontró su vehículo desmantelado, se ofreció a pagar por el regalo que le habían hecho, los vecinos no le aceptaron el ofrecimiento

Pocas cosas pueden ser peor para los padres que tienen a un hijo que padece una enfermedad tan grave como el cáncer. Si a esa situación se le suma el robo del auto viejo que usaba la familia para trasladar al adolescente a recibir la quimioterapia para tratar la leucemia, el panorama puede tornarse poco esperanzador. Afortunadamente, a veces la solidaridad de las personas no tiene techo.

Este es el caso de Adrián Suárez, un adolescente de la localidad mendocina de Ugarteche que padece leucemia y al que le robaron el Ford Falcon familiar mientras se realizaba un control en el hospital Notti. Tras enterarse del atraco, unos vecinos de los Suárez que trabajan en una agencia de autos, decidieron hacer una vaquita le regalaron un Renault 12 impecable para que el joven puede asistir al nosocomio a realizarse la quimioterapia, un tratamiento que los pacientes oncológicos no pueden interrumpir.

Pero esta historia todavía tiene más ingredientes de bondad. Según publicó Los Andes durante la mañana de ayer la Policía de Mendoza llamó a Alejandro, el papá del joven, y le confirmó el hallazgo del Falcon ’72. Estaba totalmente desmantelado en un barrio de Las Heras.

Entonces, el padre de Adrián se comunicó con los empleados de la agencia de autos de Guaymallén y, ya que se sentía en deuda, les planteó dos opciones. Les ofreció la devolución del Renault 12, o bien pagárselos en cuotas. Ninguna de las opciones fue tomada en cuenta por los empleados de la agencia y confirmaron el obsequio.

“Se comunicó con nosotros el papá de Adrián y nos contó que había aparecido en Las Heras el Falcon que les robaron. Tuvo el gesto de querer devolvernos el Renault 12, pero nos negamos rotundamente. Después ofreció pagarnos el auto en cuotas y tampoco aceptamos. Ese vehículo ya es de ellos y no queremos ni un peso”, dijo Alejandro Corbalán a Los Andes, uno de los seis compañeros de trabajo de la agencia GAM que hicieron una “vaquita” para la familia de Ugarteche.

Además, la historia contagió las donaciones y una estación de servicio le obsequió a los Suárez $5000 en combustible. Un negocio de electrónica de Guaymallén se comprometió a instalar sin cargo un GPS para que la familia pueda hacer un seguimiento en tiempo real del Renault 12. Fernando, otro donante que también se conomovió con la noticia les llevó tres cajas repletas de mercadería.

Si querés ayudarlos, comunicate con ellos al 2617-028-248 o al 2616-35-1129.