El máximo tribunal marcó un precedente peligroso, al no reconocer el vínculo laboral de un médico con un hospital para el que trabajó siete años. El damnificado, Martín Rica explicó en diálogo con POPULAR su situación y los fundamentos del fallo

La Corte Suprema de Justicia resolvió a través de un fallo que un monotributista que prestó servicio a una empresa no necesariamente tuvo un vínculo laboral. El pronunciamiento que marca precedente lo hizo en torno al caso del Dr. Martín Rica, quien trabajó para el Hospital Alemán, pero para el máximo tribunal nunca lo hizo en relación de dependencia.

La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo había sostenido que, probada la prestación de servicios, el vínculo que había entre el profesional y la institución era de carácter laboral. Sin embargo, con las firmas de Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco y Carlos Fernando Rosenkratz, la Corte Suprema revocó el fallo.

En diálogo con POPULAR, el neurocirujano Martín Rica explicó: “Yo trabajé para el Hospital Alemán siete años. Exclusivamente para ellos. Cumplía un horario de lunes a viernes y todos los pacientes que tuve me los proveía la institución”.

La desvinculación de Rica del Hospital Alemán llegó hace siete años. En ese momento, la institución médica le envió una carta en la que le decían que, a partir de la fecha, la organización no iba a contar más con sus servicios. “Esto llama la atención, ahí están aceptando que teníamos una relación laboral”, sostiene Rica.

Finalmente, luego de un litigio, la Cámara de Apelaciones del Trabajo le otorgó la razón y el neurocirujano cobró una indemnización. Ahora, la Corte Suprema modificó el fallo.

Entre uno de los argumentos que se expusieron en el expediente para indicar que el neurocirujano no estaba en estaba en relación de dependencia fue que, en los siete años, no había exigido tener vacaciones u otros beneficios.

El texto de la Corte Suprema indicó: “Hay que agregar que el demandante no invocó ni probó que haya gozado de licencias o vacaciones pagas, que la AFIP informó que muchos profesionales del Hospital Alemán atendían a algunos pacientes particulares en consultorios externos (fs. 891), que varios testigos sostuvieron que cada médico podía fijar sus propios horarios”.

Al respecto, Rica sostiene: “No iba a reclamar nada porque si me decían que no, me podían decir que me vaya. Lo único que conseguía a través de la asociación médica era un 2 x 1 en entradas al cine o un descuento en el plan médico”.

En su dictamen, la Corte sostuvo que “el hecho de que un prestador de servicios deba respetar una serie de directivas emanadas de quien lo contrató, no resultan por sí solas concluyentes para acreditar un vínculo de subordinación”, y prosiguió: “Debido a que ciertas exigencias responden al orden propio de toda organización empresarial y pueden estar presentes tanto en el contrato de trabajo como en una relación, por ejemplo, de carácter comercial”.

Sobre esa parte del documento que presentó la Corte Suprema, Rica manifestó: “El Hospital Alemán me proveía todo. Desde los pacientes, me coordinaba los horarios y me daban el quirófano para trabajar. Con respecto al sueldo, yo no tenía injerencia directa, sino que era en base a lo que se arreglaba. No manejo yo lo que cobraba”.

La decisión que tomó la Corte Suprema despertó preocupación en trabajadores de la salud y en monotributistas de otros rubros, ya que sienta un precedente para las empresas: “Esto abre una puerta para mostrar lo expuestos que nos dejan. Que hagan y deshagan. Los médicos somos la variable de ajuste del sistema de salud y así parece que hacen lo que quieren”.

El fallo de la Corte Suprema: