La infección es rara por una angina, pero suele derivar de heridas.

Ante la psicosis generada por la bacteria Streptococcus pyogenes, los especialistas señalaron que no estamos ante un brote ni una epidemia, sino que la enfermedad se comenzó a desarrollar con un perfil más virulento por la aparición de una nueva cepa, lo que explicaría los casos en distintas zonas y sin contacto entre sí.

Según la Sociedad Argentina de Pediatría, el Streptococcus pyogenes causa un amplio espectro de enfermedades que van desde cuadros leves, como la faringitis o la escarlatina, hasta infecciones invasivas graves, que se dan cuando la bacteria afecta la sangre, el líquido cefalorraquídeo o el líquido articular. Sin embargo, la puerta de entrada de las infecciones invasivas no son las enfermedades de la vía respiratoria, sino las que surgen de heridas en la piel o las mucosas.
“El Streptococcus pyogenes es una bacteria muy conocida y para nada rara. Frecuentemente genera la amigdalitis pultácea, más conocida como “angina con placas” que afecta tanto a chicos como adultos -contó Juan Curi, jefe del Servicio de Otorrinolaringología de la Fundación Favaloro-. Tiene como síntomas principales placas en la garganta, ganglios en el cuello y fiebre muy alta. Es frecuente y altamente prevalente en la población”

“Si tenés una angina con placas, fiebre y ganglios es con seguridad por Streptococcus pyogenes. En los chicos, puede generar escarlatina, que es una infección en la piel provocada por la misma bacteria. Lo que llama la atención es que se estén produciendo casos de infecciones invasivas”, dijo.

“Hay cepas de Streptococcus que generan exotoxinas, que son las que pueden llevar a un cuadro de infección invasivo, pero no es para nada frecuente, y menos en pacientes que no tienen enfermedades inmunodepresoras”, explicó el médico.
“Como son casos aislados y sin relación entre sí, la hipótesis más fuerte en la comunidad científica es que se trata de una nueva cepa que genera exotoxinas, pero al día de hoy no hay ninguna certeza”, dijo.

Según Curi, en un cuadro invasivo, la misma bacteria que provoca una angina con placas, puede terminar pasando a la sangre, lo que lleva la infección a todo el cuerpo. También puede derivar en una infección en los pulmones o afectar el sistema nervioso central, pero no es común en pacientes inmunocompetentes.

“Los niños están más expuestos a los cuadros de la vía aérea. Pude ser que haga una varicela y, como tiene las defensas bajas, derive en una infección estreptcócica. En un adulto inmunodeprimido también puede pasar, por lo que es necesario hacer la consulta”, dijo.

“El diagnósticos es muy sencillo. Se hace un hisopado para detectar la presencia de la bacteria y se trata con antibiótico por vía oral. En la mayoría de los casos no es necesario ni siquiera ir a una guardia y cualquier pediatra o médico clínico a domicilio puede diagnosticarla -sintetizó Curi-. El problema se presenta cuando el cuadro es invasivo y hay que internar. Sin embargo, en pacientes inmunocompetentes, es bajísima la posibilidad, por eso se piensa en una cepa generadora de una exotoxina que sea resistente a los tratamientos antibióticos habituales”.

En ese sentido, Lilián Testón, coordinadora de Epidemiología de la fundación Funcei, que dirige el doctor Daniel Stamboulian, “todos somos portadores del germen, pero de la manera en que se está expresando, con una evolución que en menos de 48 horas hace enfermedades invasivas es llamativo”.

“Lo que le da la virulencia la germen es la proteína M, que se divide en más de 200 serotipos. Algunos son más virulentos que otros. Lo que estamos pensando es que comenzó a circular un serogrupo con un tipo de proteína M que le da mayor virulencia al germen”, sostuvo.

“Sin embargo, hay que dejar claro que no estamos ante un brote. Son los casos esperados -expresó Testón-. Lo que llama la atención es que son más invasivos. No existe ningún test para detectar cómo derivará la bacteria, por lo que hay que estar atentos a la evolución clínica del paciente”. 

Según la especialista, las derivaciones por cuadros respiratorios son casi improbables, pero sí es frecuente las que se originan en infecciones en la piel. “Hay que prestar más atención a la evolución de la heridas, incluso las insignificantes, como las picaduras. Si se toma a tiempo, con un un antibiótico se puede revertir. Una vez que llega a la sangre es muy difícil de tratar”, explicó.