El sacerdote aseguró que en las villas “el debate sobre el aborto no causó reacción entre sus moradores porque aquí los hijos son sagrados”.

El padre José María “Pepe” Di Paola consideró que los “pobres no abortan”, ya que, para ellos, “los hijos son sagrados”.

El fundador de los Hogares de Cristo en Argentina afirmó que en las villas y asentamientos “el debate sobre el aborto no causó reacción entre sus moradores porque aquí los hijos son sagrados”.

“Es un tema que se ha hablado. No tiene la discusión que se da en la clase media. La tendencia aquí es tener los chicos, en general se da eso”, manifestó Di Paola en diálogo con NA.

Además, señaló que “a la adolescente en la villa se la acompaña, se la ayuda, se la asiste desde la mirada del otro que es cordial”.

Al padre Pepe le “sorprendió” que también se utilice el argumento en el debate de que el aborto perjudica “a los más pobres” y reflexionó que “hay una estafa moral porque no se planteó como tema electoral en ningún partido”.

“Evidentemente esto lleva a una cierta sospecha de que incidió la corriente del control de la natalidad, con fundaciones que sostienen a organizaciones en Argentina, por eso no hay un debate serio con bastante tiempo, sin exigencias”, expresó el cura.

Otro tema que le molesta al referente de los “curas villeros” es la “influencia mediática”, porque “se juntan 10 mil personas en Córdoba o Mendoza a favor de la vida y no sale en los medios”.

“La feligresía, católicos y evangélicos están sorprendidos porque los legisladores votan con liviandad. Es un fraude. Nosotros, más allá de lo que se elija, vamos a seguir trabajando a favor de las dos vidas”, agregó.

En su exposición en las reuniones de comisiones de la Cámara de Diputados, en la previa a la media sanción que obtuvo el proyecto de legalización del aborto en el recinto, Di Paola había manifestado: “Se creen progresistas y antes defendían ‘Las venas abiertas de América Latina’, de Eduardo Galeano, cuando denunciaba lo que está ocurriendo, la imposición de tendencias, como es el aborto, por parte del FMI y los otros organismos internacionales. Resulta que ahora está mal lo que escribió Galeano, es un progresismo adolescente”.