Se trata de un ritual ocurrido hace unos 550 años. Los arqueólogos encontraron entre 140 y 200 esqueletos.

Los nenes sacrificados tenían de 5 a 14 años y pertenecían a la cultura Chimú. Los enterreraron en un acantilado sobre el océano Pacífico, en la región norteña de la Libertad a pocos kilómetros de la ciudad de Trujillo, informó National Geographic.

El hallazgo obligará a los expertos a escribir otra vez la historia sobre este tipo de rituales macabros practicados por muchas civilizaciones en la antigüedad. “Aunque se han registrado incidentes de sacrificios humanos entre los aztecas, los mayas y los incas en las crónicas españolas, un evento de sacrificios de niños a gran escala en la poco conocida civilización precolombina Chimú es un hallazgo sin precedentes no solo en América, sino en todo el mundo”, informaron.

Los primeros indicios apuntan a un asesinato en masa perpetrado como ofrenda a sus dioses ante una catástrofe de origen natural. Según especulan los científicos, los indígenas habrían optado por sacrificar niños en vez de adultos para obtener un favor mayor.

El mayor evento de este documentado era el sacrificio de 42 niños en el Templo Mayor en la capital azteca de Tenochtitlán (la actual Ciudad de México).