Facundo Agüero se encuentra internado desde el 8 de marzo y su madre reclama que le cubran la rehabilitación. Hay tres policías acusados por vejámenes y apremios ilegales.

Facundo Agüero, de 22 años, está hospitalizado desde hace más de 120 días tras sufrir una brutal golpiza a manos de la policía de Neuquén. “No estés llorando hijo, ¿qué pasa?”, es lo primero que dice Adelina Rivas al ingresar a la habitación del hospital Heller donde está internado. En declaraciones a La Mañana de Neuquén, la mujer señaló “que están en una situación de abandono por parte del Gobierno provincial”.

“Facundo está bien, lo que le falta es estimulación motriz, es decir, una rehabilitación”, dijo, Adelina Rivas, mamá del joven de 22 años.

Desde el 17 de abril Facundo está en una sala común del hospital cuyas paredes han llenado de dibujos sus sobrinas para que se sienta mas cómodo.

Es automático: el joven escuchó la voz de Adelina y se calma. “Él mira y escucha perfecto. Mi voz es la que más reconoce porque estoy con él todo el tiempo, aunque clínicamente está bien. Lo que le falta es estimulación motriz, una rehabilitación”, explicó la mujer.

La Policía señaló que el joven quedó inconsciente tras caer de un paredón, pero un video reveló que Facundo fue víctima de una brutal golpiza de los agentes que lo acusaron de haber robado un perfume, cuyo ticket de compras fue hallado en su billetera

De a poco, el joven muestra más reacciones neurológicas y aunque todavía no puede hablar ni comer por sí solo, dirige la mirada y también llora.

Si bien Adelina se turnaba con la abuela de Facundo para cuidarlo, la mujer ahora vive las 24 horas en una habitación compartida en la que hasta el momento no asignaron a otro paciente.

“Le compro pomadas y aceites para masajearlo, hoy él necesita asistencia kinesiológica urgente. Si bien estamos en un hospital, las kinesiólogas hace tres semanas que no vienen a verlo. Supuestamente porque hay mucha demanda”, explicó la mujer y lamentó: “Así estamos, abandonados”.

“Necesito alguien que sea idóneo para lo que necesita Facundo y que venga unas horas, así al menos puedo ir a bañarme tranquila, dormir unas horas. Yo vengo del interior, no es que tengo mi casa acá en la ciudad”, sostuvo Adelina, oriunda de Picún Leufú.

La brutal golpiza a Facundo. Video LM Neuquén – YouTube

Agregó que Facundo necesita una silla respiratoria con sostén cefálico de la cual ya se elevó un pedido desde la Subsecretaría de Derechos Humanos hace poco más de un mes y medio. Ante la falta de respuestas, una amiga de la familia de Piedra del Águila le prestó una hasta que el gobierno resuelva la situación del joven que fue brutalmente golpeado por tres policías a quienes les formularon cargos por vejaciones en el caso de dos y al tercero por apremios ilegales.

Adelina Rivas

“Para mí, a Facundo ya le habían pegado y se les escapó por eso lo agarran con tanta bronca. Hay cámaras en esa calle y le dijimos al abogado que trate de buscarlas porque esas cámaras van a hablar también, pero bueno acá vamos contra un gigante. Acá capaz pagan los más perejiles, pero todos fueron cómplices”, aseguró la mujer respecto de la causa judicial. En este sentido, confió: “Hoy no siento bronca ni nada contra ellos. Yo creo que si me pidieran disculpas, los perdonaría”.

“No te voy a decir que todos los días son buenos porque no, hay días que yo me bajoneo pero él está mejor, está más conectado, su mirada es otra. Un día va a ser él quien me despierte a mí, tengo esa esperanza. Hay que esperar”, confió Adelina y concluyó: “Voy a hacer las notas que tenga que hacer y a quien se las tenga que entregar porque hoy él necesita rehabilitación”.

Hay tres policías acusados por vejaciones y apremios ilegales

Resta confirmar la exoneración

El 30 de mayo la Justicia acusó a los policías Pablo Escudero y Lucas Medina por vejaciones y a Romualdo Mardones por apremios ilegales en el marco de la causa por la feroz golpiza que le propinaron al joven.

Dentro de la Policía ya les hicieron el juicio plenario y ahora resta esperar que se confirme la exoneración.

El hecho ocurrió el 8 de marzo alrededor de las 15 en el hall de entrada de un edificio ubicado en Periodistas Neuquinos al 100.

El joven permaneció 8 días en coma en el hospital regional, con pronóstico reservado y escasas posibilidades de sobrevivir. A pesar de ello, evolucionó y el 26 de marzo fue trasladado al Heller. En abril fue pasado a una sala común, donde aún permanece internado.