Un escándalo desembarcó en el mundo del fútbol cuando se supo que un juvenil reclutaba menores para una red de prostitución.

Un escándalo desembarcó en el mundo del fútbol cuando se supo ayer por la noche que un juvenil de Independiente reclutaría chicos menores de edad que viven en la pensión para una red de prostitución.

¿Quiénes son los cinco apuntados en la causa que está caratulada como abuso sexual y facilitación de la prostitución, agravada por ser las víctimas menores de edad, cuyas penas conjuntas pueden llegar a los 30 años de prisión?

Uno vive en Palermo. Otro en Sarandí. Un tercero en La Plata y, el que está más complicado, en San Isidro. Sus nombres de pila son Martín, Leonardo, Juan y Alejandro. Además de Joaquín, el jugador de la cuarta división de 19 años que es el presunto facilitador.

La familia del juvenil niega su vínculo con el caso. Vivía, hasta ayer, en la pensión del club a pesar de ser mayor de edad, ya que el año pasado sufrió una lesión en su rodilla derecha que obligó a Independiente a extenderle el contrato mientras dura su recuperación.

La presunta red de corrupción de menores que estalló podría tener ramificaciones que van más allá del club de Avellaneda, según la Justicia. La fiscal María Soledad Garibaldi libraría sus órdenes de captura en breve.

Algunos de los anteriormente mencionados están vinculados al mundo del fútbol y uno habría sido visto el fin de semana pasado en un partido de inferiores de Séptima División.

El otro nombre que circuló es el del juez de línea asistente Martín Bustos y su número de teléfono está en la causa como uno de los que se deben investigar. Viviría en San Isidro, uno de los lugares a donde habría concurrido uno de los chicos abusados. Este fin de semana estaba designado en el partido entre San Martín de Tucumán e Instituto (Nacional B) pero AFA lo dio de baja.

Es amigo de Joaquín desde hace al menos tres años, según lo reconoció al sindicato de Árbitros al que está afiliado.

Todo salió a la luz cuando uno de los chicos confesó ante el psicólogo del club, quien avisó al coordinador de Inferiores, Fernando Berón. Berón, junto con el coordinador de la Pensión, Fernando Langenauer, ratificaron sus testimonios. Los menores deben declarar en cámara Gesell.

Según la propia denuncia judicial, los chicos obtenían por la explotación sexual 1.000 pesos por cada encuentro, 800 de ellos en efectivo y 200 en carga de la tarjeta de movilidad Sube. Se cree que la red cobraba 5.000 pesos a cada potencial cliente.