Por el salvaje episodio está acusado el novio de la madre de la nena, un ex convicto de 22 años; los vecinos apredrearon e incendiaron la vivienda del presunto agresor, que intentó escapar en bicicleta

La violación y muerte de una beba de nueve meses desató la indignación de los vecinos de Punta Lara, quienes apedrearon e incendiaron la vivienda del padrastro de la víctima, de 22 años, quien está acusado por el salvaje hecho.

El episodio se produjo en una casa ubicada en Almirante Brown y calle 92 de esa localidad. De acuerdo a los testimonios, la madre de la pequeña -que estaba iniciando una relación con el acusado- se ausentó para hacer unas compras y al regresar se encontró con el horror. Al ver que su hija no tenía signos vitales, la llevó en forma urgente a una sala de salud de la zona, pero los médicos no pudieron salvarle la vida. El sospechoso -que tiene antecedentes y cumplió condenas por robo- se escapó en bicicleta aunque finalmente pudo ser apresado.

Según trascendió, una vez que fueron citados por los profesionales del centro de salud, los efectivos policiales comenzaron a investigar con quien había quedado la beba. Se estableció que la pequeña había estado al cuidado de su padrastro y del padre del acusado, quien también fue demorado al creerse que pudo haber tenido algún grado de protagonismo en el ataque sexual.

“Fue una de las doctoras del centro de salud la que constató que la menor tenía signos de haber sido abusada sexualmente”, explicó una fuente citada por el portal 0221.com.ar.

El abuso sexual que provocó el deceso de la beba les hizo recordar a los vecinos el caso de una estudiante de medicina asesinada en julio del año pasado en esa misma zona. Este nuevo hecho hizo estallar nuevamente la furia.

En cuanto al presunto agresor, los oficiales consultados señalaron que lograron interceptarlo en 126 entre 9 y 11. “Iba en bicicleta con rumbo a diagonal 74”, comentaron, según se señala en el portal de noticias la capital bonaerense.

Durante la tarde de ayer, los enfurecidos vecinos se congregaron en el domicilio de 3 entre 126 y 128 -donde vive el sospechoso- y luego de apedrearla le prendieron fuego a la construcción, que quedó destruida en forma completa. Los Bomberos de Ensenada acudieron con prontitud, debido a que es una zona de profusa vegetación y se corría el riesgo de que el fuego se expandiera sin control.

Al cierre de esta edición, al sospechoso le seguían tomando declaración en la comisaría 2ª de Ensenada. El cuerpo de la beba fue trasladada a la morgue judicial y se ordenaron pericias en la casa en la que se produjo el terrible hecho.