Fue en barrio Alberdi, de la ciudad de Río Cuarto, en plena siesta. El niño estaba envuelto en una manta y a su lado había ropas y pañales nuevos. Una joven lo vio y llamó a la Policía, que lo envió al Hospital. Su estado de salud es bueno.

Una joven de 26 años se sorprendió en la tarde de ayer cuando encontró a un bebé de apenas dos días abandonado en el jardín de su casa de barrio Alberdi. Escuchó llorar al niño mientras intentaba dormir la siesta y de inmediato buscó ayuda. La criatura estaba en buen estado de salud y de higiene, pero de todas formas fue trasladada al Hospital por prevención. Allí, médicas y enfermeras de neonatología lo bautizaron como Juan Ignacio.

“Estaba acostada tratando de dormir la siesta con mi hijo de 4 años. La verdad es que estaba entre-dormida, porque estaba viendo una serie. En eso, sentí que un bebé lloraba, pero lo primero que pensé fue que había llegado una amiga a casa y yo no la había escuchado”, recordó Candela Molina, la joven que encontró al bebé en el jardín de su casa, en Liniers 926.

Se asomó por la ventana que da al jardín, pero no vio nada. Entonces, todavía dentro de la casa, fue hasta el comedor, miró por la ventana y recién entonces vio una bolsa de residuos. Contenía ropa de bebé, pero todavía no podía ver de dónde llegaba el llanto de la criatura.

“Entonces me cambié y salí. Ni bien estuve en el jardín vi al bebé envuelto en una mantita de lana, justo abajo de mi ventana. Lloraba de lo solito que estaba. Lo primero que hice fue levantarlo y, como estaba muerta de nervios, me crucé a la casa de la abuela de mi marido y a partir de ese momento todos me ayudaron”, contó Molina.

Entonces, llamaron a la Policía y una de las agentes lo pudo amamantar hasta tanto esperaba por atención médica.

“En la bolsa que nos dejaron había dos paquetes de pañales sin abrir y unas toallitas higiénicas. El bebé estaba en perfecto estado, súper limpio”, agregó la joven.

Candela se mostró sorprendida además porque no pudo advertir ningún movimiento antes de escuchar el llanto de la criatura.

“Estaba en la pieza con los vidrios abiertos por ventilación, pero no escuché ningún ruido antes que el bebé llorando. Miré alrededor cuando salí, pero era la hora de la siesta y en el barrio no había un alma. Esta es una zona muy tranquila, donde vive gente mayor”, detalló Molina.

“Juan Ignacio”

Por su parte, las médicas de neonatología del Hospital confirmaron que el bebé en cuestión tiene apenas dos días de vida.

A su vez, precisaron que se encuentra en perfecto estado de salud e higiene, por lo que arriesgaron que no pasó mucho tiempo solo antes de ser rescatado.

Por otro lado, indicaron que el bebé fue bautizado como Juan Ignacio.