La víctima habita en un pueblo del Valle de Lerma. El sujeto fue detenido en el centro.Investigan si el sujeto utilizaba la web para “cazar” mujeres mayores y extersionarlas luego.

Un hombre fue detenido en la zona roja de esta capital tras haber sido identificado como el autor de un intento de extorsión cuya víctima fue una mujer de 49 años, que recurrió a las redes sociales -al parecer- en busca de pareja.

Lo cierto es que en la comisaría de Pinares (Cerrillos) T. Ch., domiciliada en ese barrio, manifestó que ya no podía soportar la extorsión por parte de un hombre con quien habría tenido una conversación por Facebook de contenido sexual. El mismo le exigía que se encuentren en su casa, caso contrario le contaría todo a su esposo y publicaría en las redes sociales la conversación.

Seguidamente les mostró a los policías la exigencia del extorsionador, quien la citaba prácticamente a las puertas de un motel de calle Zabala, o caso contrario le haría conocer a su esposo su infidelidad, además de subir los textos de sus conversaciones ardientes y supuestas imágenes.

La policía montó entonces la escena y fue tras el sujeto al lugar de la cita.

Utilizando el mismo soporte tecnológico lograron ubicar en a un tal Héctor Aníbal L., de 34 años.

Según la mujer todo el fallido romance se había iniciado en Facebook.

Allí se contactaron y comenzaron a chatear por la web.

Con el correr del tiempo y dueño ya de la confianza de la mujer, el sujeto se puso exigente y le sacó algunas infidencias íntimas a la mujer, y aunque no trascendió se sospecha que también imágenes subidas de tono.

Al tratarse de delitos de índole privado la mujer solo denunció primariamente las últimas exigencias de su amante virtual, o no tanto.

Y para ello solo mostró a los investigadores de Cerrillos los últimos chats intimidantes y exigentes. En estos chats ya no había enamoramiento sino solo exigencias hacia la mujer, ya que trascendió que el sujeto exigía la presencia de la mujer a tal hora y en tal lugar, además de otras cosas que no tomaron estado público pero que se sobreentiende.

La tardanza de la aceptación de los términos hizo que el sujeto comenzara reenviar lo escrito por la cerrillana y las imágenes que le envió.

En los últimos chats el sujeto amenaza con subirlos a la web y direccionarlos hacia el esposo de la mujer si no accedía a sus demandas sexuales. Ante el violento giro del romance por Facebook y el escándalo inminente, sumado a la insistencia del extorsionador, la cerrillana decidió recurrir a la fuerza pública.

Una fuente policial aseguró que este tipo de delitos está en pleno auge y que las mujeres más jóvenes son las principales víctimas de inescrupulosos, a quienes confían imágenes con las que después son extorsionadas con fines sexuales.

La extorsión

El delito consiste básicamente en que un sujeto que con ánimo de lucro obligare a otro, con violencia o intimidación, a realizar u omitir un acto o negocio jurídico en perjuicio de su patrimonio o de un tercero.
Hay que entender el anuncio de un mal inmediato, grave y posible, susceptible de inspirar miedo, que no se limita solo al empleo de medios físicos o uso de armas, sino que bastan palabras o actitudes conminatorias o amenazantes para que este comportamiento antijurídico tome la forma del delito de extorsión.