El animal sería un Aguará Guazú, de aspecto similar al de un zorro.

Todo comenzó a las 2 de la mañana cuando efectivos de la Comisaría 15 fueron alertados telefónicamente de que en la esquina de Mármol y Chile unas menores de edad, con la ayuda de unos adolescentes que llegaron al llegar tras escuchar los gritos, habían dado muerte a un animal extraño y que, por la singularidad de sus características físicas, “no habían visto nunca”, según indica el sitio Misionesonline.

Una vez en el sitio señalado, entre muestras de profundo nerviosismo, las adolescentes explicaron a los Policías que momentos antes habrían escuchado algunos ruidos que indicaban que sus mascotas estaban siendo atacadas y al salir observaron a un animal de gran tamaño que provocaba daños en diversos inmuebles.
Pese a la situación de confusión e invadidas por el miedo, las adolescentes, atacaron al animal con palos hasta darle muerte y posteriormente llamaron a la Policía que constató que se trataba de un animal que no pertenece a la fauna autóctona.
Se trataría de un Aguará Guazú, de la familia de los cánidos, con aspecto similar al de un zorro o perro, pero de mayor porte, con patas delgadas y alargadas; pelaje marrón claro y algunas motas negras y blancas; orejas cortas y anchas y a simple vista no se pudo especificar si era macho o hembra.

Además, se supo que esta especie es autóctona de la región chaqueña-paraguaya, llanura boliviana-peruana y de la cuenca del río Paraná, donde habita en zonas de pastizales y que en la actualidad es una especie protegida ya que se encuentra en peligro de extinción.

Por su parte, personal de la Dirección Provincial de Flora y Fauna, se hizo cargo de los restos del animal, mientras que personal policial efectuó rastrillajes por las inmediaciones con el propósito de saber si el Aguará Guazú, estaba solo o en compañía de otro similar, debido a que su presencia en nuestra provincia no es común.

Por otro lado, se inició una serie de averiguaciones para determinar si el animal habría nacido o crecido en cautiverio en alguna propiedad de la zona, y así, proceder en consecuencia a raíz de que se trata de un espécimen protegido y en vías de extinción, cuya situación es crítica debido a la invasión de su hábitat, la caza furtiva y la cría para comercializarlos como mascotas.